Muchos expertos en salud creen que la nueva cepa de coronavirus probablemente se originó en murciélagos o pangolines. La primera transmisión a humanos se dio en Wuhan, China. Desde entonces, el virus se ha propagado principalmente a través del contacto de persona a persona.

Los CDC recomiendan que todas las personas utilicen mascarillas en lugares públicos en donde sea difícil mantener una distancia de 6 pies con otras personas. Esto ayudará a disminuir el contagio del virus por parte de personas asintomáticas o de personas que no saben que han contraído el virus. Se deben usar mascarillas faciales de tela mientras se continúe practicando el distanciamiento social. Las instrucciones para fabricar mascarillas en casa se pueden encontrar aquí. Aviso: Es vital que las mascarillas quirúrgicas y los respiradores N95 se reserven para el personal sanitario.

Los coronavirus son un grupo de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. Un ejemplo de coronavirus es la cepa del virus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS, en inglés) conocida como SARS-CoV. El SARS se propagó rápidamente en 2002-2003.

La nueva cepa de coronavirus se llama coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2). El virus causa la enfermedad por coronavirus 19 (COVID-19).

Alrededor del 80% de las personas con COVID-19 se recupera sin necesidad de un tratamiento especializado. Estas personas pueden experimentar síntomas leves parecidos a los de la gripe. Sin embargo, 1 de cada 6 personas puede experimentar síntomas graves, como dificultad para respirar.

El nuevo coronavirus se ha extendido rápidamente en muchas partes del mundo. El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró COVID-19 como una pandemia. Una pandemia ocurre cuando una enfermedad se propaga por grandes regiones y las personas no tienen inmunidad contra ella.

Sigue leyendo para obtener más información sobre la posible causa del coronavirus y cómo se propaga.

a crowd of people on the street that could be one of the Coronavirus causesShare on Pinterest
Evitar el contacto cercano con personas puede ayudar a detener la propagación del SARS-CoV-2.

El reciente brote comenzó en Wuhan, una ciudad en la provincia china de Hubei. Los informes de los primeros casos de COVID-19 comenzaron en diciembre de 2019.

Los coronavirus son comunes en ciertas especies de animales, como el ganado y los camellos. Si bien la transmisión de coronavirus de animales a humanos no es común, esta nueva cepa probablemente proviene de murciélagos, aunque un estudio sugiere que los pangolines podrían ser el origen.

Sin embargo, no está claro exactamente cómo se propagó el virus a los humanos.

Algunos informes rastrean los primeros casos a un mercado de mariscos y animales en Wuhan. Es posible que desde aquí el SARS-CoV-2 comenzara a extenderse a los humanos.

El SARS-CoV-2 se propaga de persona a persona a través de comunidades cercanas.

Cuando alguien contagiado con COVID-19 exhala o tose, expulsa pequeñas gotas que contienen el virus. Estas gotas pueden entrar en la boca o la nariz de alguien sin el virus, causando así una infección.

La forma más común de propagación de esta enfermedad es a través del contacto cercano con alguien infectado. El contacto cercano es de alrededor de 6 pies (cerca de metro y medio).

La enfermedad es más contagiosa cuando los síntomas están en su apogeo. Sin embargo, es posible que alguien sin síntomas (asintomático) propague el virus. Un nuevo estudio sugiere que el 10% de las infecciones proviene de personas que no presentan síntomas.

Las gotas que contienen el virus también pueden caer sobre superficies u objetos cercanos. Otras personas pueden contraer el virus al tocar estas superficies u objetos. La infección puede ocurrir si la persona se toca la nariz, los ojos o la boca.

Es importante tener en cuenta que COVID-19 es nuevo, y todavía se está investigando. También es posible que haya otras formas de propagación del nuevo coronavirus.

La mayoría de los casos de COVID-19 no son graves. Sin embargo, puede causar síntomas que se vuelven graves y pueden producir la muerte en algunos casos.

El brote de COVID-19 ha sido repentino. Esto hace que sea difícil estimar con qué frecuencia la enfermedad se vuelve grave o la tasa exacta de mortalidad.

Un informe sugiere que, de 1,099 personas con casos confirmados en China, alrededor del 16% se volvió grave. Otro informe estima que cerca del 3.6% de los casos confirmados en China causó la muerte.

Es probable que estas cifras cambien a medida que evoluciona la situación. Sin embargo, sugieren que COVID-19 es más mortal que la gripe. Por ejemplo, la influenza estacional generalmente provoca la muerte en menos del 0.1% de los casos.

Cuando las pruebas se hacen más fáciles y más generalizadas, los expertos en salud tendrán una visión más precisa del número exacto de casos graves y muertes.

El SARS es otro tipo de coronavirus. Se convirtió en una pandemia mundial en 2002-2003. Alrededor del 9.6% de los casos de SARS fue fatal. Sin embargo, COVID-19 es más contagioso y ya ha causado más muertes en todo el mundo.

Los síntomas principales de COVID-19 incluyen:

  • tos persistente
  • fiebre
  • dificultad para respirar

Es probable que estos síntomas ocurran de 2 a 14 días después de la exposición al virus.

Algunos factores pueden afectar el riesgo de entrar en contacto con el virus, mientras que otros factores pueden afectar el riesgo de desarrollar una enfermedad grave.

El riesgo de entrar en contacto con el virus depende de cuán lejos se haya propagado en el área local de una persona.

La OMS afirma que el riesgo de desarrollar COVID-19 sigue siendo bajo para la mayoría de las personas. Sin embargo, esto va cambiando a medida que el virus se propaga, particularmente en Europa y los Estados Unidos.

El riesgo es mayor para cualquiera que tenga contacto cercano con personas que tienen COVID-19, como es el caso de los trabajadores de la salud. Los virus también pueden propagarse más en ciertas áreas, como ciudades altamente pobladas.

El mayor riesgo de enfermedad grave lo tienen los adultos mayores y las personas con problemas de salud crónicos, como presión arterial alta, enfermedad cardíaca o pulmonar, o diabetes.

Encontrar formas efectivas de prevenir la propagación del SARS-CoV-2 sigue siendo un desafío global.

Muchos virus se pueden prevenir mediante vacunas antivirales. Sin embargo, se necesita tiempo para desarrollar y distribuir vacunas seguras y efectivas. Es muy poco probable que una vacuna para COVID-19 esté disponible en el corto plazo.

La mejor manera de prevenir la propagación del virus es evitar el contacto cercano con personas con COVID-19 y lavarse las manos regularmente.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos cada vez. Esto es de particular importancia después de estar en lugares públicos.

Cuando no tengas jabón a la mano, usa un desinfectante para manos con al menos 60% de alcohol. Evita tocarte la cara antes de lavarte las manos.

Los gobiernos, los entes públicos y otras organizaciones también están tomando medidas para evitar la propagación del SARS-CoV-2. Presta atención a los anuncios de cualquier medida nueva para mantenerte actualizado.

Las personas con COVID-19 deben quedarse en casa y evitar el contacto con otras personas para evitar la propagación de la enfermedad. Mantén las superficies a tu alrededor lo más limpias posible y evita compartir artículos del hogar.

Siempre cubre tu boca y nariz al toser o estornudar. Las mascarillas en general son necesarias para las personas que ya están enfermas. Cualquiera que tenga contacto regular con personas con COVID-19 también debe usar una mascarilla.

La mayoría de las personas que desarrollan COVID-19 solo experimentan síntomas leves. Estos síntomas podrían aumentar lentamente y desaparecerán después de unos días.

Es importante que cualquier persona que tenga COVID-19 se comunique con su médico. Si los síntomas son leves, es necesario llamar a un médico por teléfono para obtener asesoramiento.

Es esencial comunicarse con los servicios de emergencia si se presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • dificultad para respirar
  • dolor o presión en el pecho de larga duración
  • confusión
  • un tinte azulado en los labios o la cara