El dolor en el talón es un problema común del pie. El dolor suele presentarse debajo o justo detrás del talón, donde el tendón de Aquiles se conecta con el hueso del talón. A veces, también puede afectar el costado.

El dolor debajo del talón se conoce como fascitis plantar. Esta es la causa más común de este tipo de dolor.

El dolor detrás del talón es la tendinitis de Aquiles. También puede afectar la cara interna o externa del talón y el pie.

En la mayoría de los casos, el dolor no se debe a una lesión. Al principio, suele ser leve, pero puede volverse grave y, a veces, incapacitante. Por lo general, desaparece sin tratamiento, pero en algunas ocasiones puede persistir y volverse crónico.

Las causas incluyen artritis, infección, un problema autoinmune, un golpe o trauma o un problema neurológico.

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La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor debajo del talón.

El dolor en el talón generalmente no es causado por una sola lesión, como una torcedura o caída, sino más bien como resultado del estrés repetitivo y el golpeteo del talón.

Las causas comunes incluyen:

Fascitis plantar o inflamación de la fascia plantar: La fascia plantar es un ligamento fuerte en forma de cuerda de arco que se extiende desde el calcáneo (hueso del talón) hasta la punta del pie.

Este tipo de dolor a menudo ocurre debido a la forma del pie, por ejemplo, si los arcos son especialmente altos o bajos.

Cuando la fascia plantar se estira demasiado, sus fibras de tejidos blandos se inflaman, generalmente donde se une al hueso del talón, pero algunas veces el problema puede ocurrir en el medio del pie. El dolor se siente debajo del pie, especialmente después de largos períodos de descanso. Pueden sentirse calambres en los músculos de la pantorrilla, si el tendón de Aquiles también se tensa.

Bursitis del talón: Inflamación que se presenta en la parte posterior del talón, llamada bolsa porque es un saco fibroso lleno de líquido. Puede resultar cuando pisas de una manera anormal o caes con fuerza sobre tus talones o por la presión del calzado. El dolor se puede sentir en el interior o en la cara posterior del talón. A veces, el tendón de Aquiles puede hincharse y el dolor generalmente empeora a medida que avanza el día.

Formación ósea en el talón: También conocida como pump bumps o deformidad de Haglund, es común en los adolescentes. El hueso del talón aún no se ha desarrollado completamente y debido a un frote excesivo se produce la formación de demasiado hueso. El pie plano suele ser la causa de esta deformidad. Esto puede ocurrir por empezar a llevar tacones altos antes de que el hueso esté completamente maduro.

Síndrome del túnel del tarso: El atrapamiento o compresión de un nervio grande en la parte trasera del pie. Este es un tipo de neuropatía por compresión que puede ocurrir en el tobillo o el pie.

Inflamación crónica de la talonera: Se debe a que la almohadilla del talón se vuelve demasiado delgada, o por la presión de un peso excesivo.

Fractura por estrés: Una lesión relacionada con el estrés repetitivo, ejercicios extenuantes, deportes o trabajo manual pesado. Los corredores son particularmente propensos a la fractura por estrés en los huesos metatarsianos del pie. También puede ser causada por osteoporosis.

Enfermedad de Sever: La causa más común de dolor en el talón en atletas infantiles o adolescentes, causada por el uso excesivo y el microtraumatismo repetitivo de las placas de crecimiento del hueso del talón. Los niños de 7 a 15 años son los más comúnmente afectados.

Tendinosis de Aquiles: También se conoce como tendinopatía degenerativa, tendinitis, tendinosis y tendinopatía. Es una condición crónica asociada con la degeneración progresiva del tendón de Aquiles.

En ocasiones, el tendón de Aquiles no funciona correctamente debido a múltiples desgarros menores o microscópicos, que no pueden cicatrizar ni se reparan solos de una manera correcta. Estos desgarros microscópicos se desarrollan cuando el tendón recibe más tensión de la que puede soportar. Eventualmente, el tendón se engrosa, se debilita y duele.

Estas son otras causas de dolor del talón:

  • rotura del tendón de Aquiles
  • desgarro de la fascia plantar
  • atrapamiento del nervio Baxter
  • fractura de estrés del calcáneo
  • quistes en el calcáneo
  • masa en el tejido blando
  • desgarro corto del tendón flexor
  • artritis sistémica (lupus, artritis reumatoide, artritis psoriásica)
  • contusión ósea
  • problemas con la circulación
  • postura incorrecta al caminar o correr
  • quiste óseo, un quiste solitario lleno de líquido en un hueso
  • gota, cuando los niveles de ácido úrico en la sangre aumentan hasta el punto de acumular cristales de urato alrededor de las articulaciones, esto causa inflamación y dolor intenso
  • neuroma, o neuroma de Morton, la inflamación de un nervio en la planta del pie, por lo general entre la base del segundo y tercer dedo del pie
  • osteomielitis, inflamación del hueso causada por una infección en este o en la médula ósea.

La osteomielitis puede ser el resultado de una lesión o cirugía, o que la infección ingrese al tejido óseo desde el torrente sanguíneo. Los síntomas incluyen dolor profundo y espasmos musculares en el área de inflamación, así como fiebre.

La neuropatía periférica implica daño de los nervios y puede provocar dolor y entumecimiento en las manos y los pies.

Puede resultar de lesiones traumáticas, infecciones, trastornos metabólicos y exposición a toxinas. La diabetes es una causa común.

La artritis reumatoide es una afección autoinmune progresiva e incapacitante que causa inflamación y dolor en las articulaciones, el tejido que las rodea y otros órganos en el cuerpo humano.

Primero suele afectar las articulaciones de las manos y los pies, pero en realidad puede afectar cualquier articulación.

Dolor en la cara lateral del pie

Este afecta la parte externa del talón o el pie. En cambio, el dolor en el arco medial se presenta en el borde interno.

Estos pueden resultar de:

  • una fractura por estrés
  • un esguince
  • síndrome cuboide, cuando un hueso pequeño en el pie se convierte en artritis dislocada
  • tendinitis peroneal o tendinitis de peroneos, el tendón se irrita debido a la tensión repetida
  • coalición tarsiana, un problema congénito del pie
  • juanetes, callos y callosidades
  • tendinitis del tibial posterior, que resulta del estrés y el uso excesivo

La mayoría de las causas del dolor en el pie son mecánicas, relacionadas con problemas de tensión, lesión o estructura ósea.

La mayoría de las personas se recuperan en unos cuantos meses con tratamientos conservadores.

Las opciones de tratamiento incluyen:

  • los fármacos antiinflamatorios no esteroides o AINE pueden reducir el dolor y la hinchazón.
  • si estos fármacos no son efectivos, las inyecciones de corticosteroides pueden funcionar, pero deben usarse con precaución, ya que el uso a largo plazo puede tener efectos adversos.
  • la fisioterapia puede enseñar ejercicios para estirar la fascia plantar y el tendón de Aquiles y fortalecer los músculos de la parte inferior de la pierna, lo que resulta en una mejor estabilización del tobillo y el talón.
  • la venda inelástica adhesiva que usan los atletas le da a la parte inferior del pie un mejor soporte.
  • los aparatos ortótico o de asistencia y las plantillas pueden ayudar a corregir los defectos de los pies y amortiguar y apoyar el arco durante el proceso de curación.

La terapia de ondas de choque extracorpóreas lleva ondas de sonido al área afectada para fomentar y estimular la curación. Esto solo se recomienda para casos a largo plazo que no han respondido a la terapia conservadora.

Cirugía

Si ningún tratamiento te ha funcionado, un cirujano puede separar la fascia plantar del hueso del talón. Existe el riesgo de que esto pueda debilitar el arco del pie.

Entablillado para dormir

Se puede colocar un entablillado en la pantorrilla y el pie y dejarlo mientras duermes. Esto mantiene la fascia plantar y el tendón de Aquiles en una posición alargada durante la noche haciendo que se estiren.

Puedes comprarlos en línea, pero es mejor consultar a un profesional médico antes de usarlos.

Tratamiento para la bursitis del talón

Si es posible distinguir la bursitis del talón como una condición diferente a la fascitis plantar, un tratamiento efectivo puede ser usar una plantilla acolchada o una talonera para limitar los movimientos que están causando el problema.

Además del descanso, podría ser necesaria una inyección de esteroides.

Tratamiento para la formación ósea en el talón

Puedes aliviar la inflamación detrás del talón con hielo, compresión y cambiando tu calzado.

Las almohadillas para el tendón de Aquiles, las tortugas y las almohadillas para talones pueden aliviarte temporalmente.

Las inyecciones de cortisona pueden ayudar con el dolor.

Para la mayoría de las personas, el tratamiento eliminará el dolor de talón en 6 semanas. Sin embargo, en casos severos y si el dolor persiste, es posible que necesites cirugía.

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Los estiramientos de la pantorrilla pueden ayudar a prevenir o tratar el dolor en el talón.

Los ejercicios para estirar los músculos de la pantorrilla pueden ayudar.

Aquí te damos algunos ejemplos:

  • siéntate en una silla, mantén la pierna recta y flexiona y extiende la articulación del tobillo. Haz diez repeticiones con cada pie.
  • párate de frente a una pared. Coloca el pie en el que te duele el talón detrás del otro pie. Mantén la rodilla flexionada y la pierna de atrás recta, con el pie en el suelo. Empuja las caderas hacia la pared hasta que sientas un estiramiento en la pantorrilla. Haz 10 repeticiones. Si sientes dolor en ambos talones, estira ambas pantorrillas.

El cuidado en el hogar te puede ayudar a que el dolor de talón que no es severo desaparezca.

Esto incluye:

Descanso: evita correr o estar de pie por largos períodos, caminar sobre superficies duras y cualquier actividad que pueda estresar tus talones.

Hielo: coloca una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre el área afectada durante aproximadamente 15 minutos; no hagas esto directamente sobre la piel.

Calzado: los zapatos que te quedan bien y brindan un buen soporte son cruciales, especialmente para los atletas.

Soporte para los pies: las cuñas y las taloneras pueden ayudar a aliviar los síntomas.

Algunos estudios recientes han sugerido que aplicar Botox puede ayudar a tratar la fascitis plantar.

Otro estudio ha sugerido que podría ayudarte que te administren una dosis estándar de radioterapia externa, similar a la utilizada en una radiografía o en el tratamiento del cáncer.

La prevención del dolor en el talón implica reducir el estrés en esa parte del cuerpo.

Estos son algunos consejos:

  • usa zapatos cuando camines en suelo duro y no andes descalzo
  • mantén un peso corporal saludable para reducir el estrés en los talones
  • elige calzado con tacones de un material que pueda absorber un poco del estrés, o usa almohadillas en el calzado especiales para el talón
  • asegúrate de que los zapatos te queden bien y que los tacones o las suelas no estén desgastados
  • evita usar zapatos que parezcan provocar dolor
  • descansa tus pies en lugar de estar de pie, si eres susceptible al dolor en el talón
  • haz ejercicios de calentamiento antes de practicar deportes y actividades que puedan poner mucho estrés en tus talones
  • usa un calzado deportivo adecuado para cada disciplina

El dolor en el talón generalmente comienza de una manera gradual y se vuelve más severo. A menudo, no hay daño en el área afectada. Se puede desencadenar al usar un zapato plano. El calzado plano puede estirar la fascia plantar hasta que el área se hinche o se inflame.

Sin embargo, el dolor puede ser severo si hay un desgarro. Es posible que notes un sonido de estallido en el momento de la lesión, y el dolor será de inmediato.

El dolor en el talón, por lo general, se siente debajo del pie, hacia la parte delantera del talón.

Los síntomas pueden empeorar justo después de levantarte de la cama por la mañana y después de un período de descanso durante el día, y luego mejoran con un poco de actividad. Pueden empeorar nuevamente hacia el final del día.

Cuándo debes consultar a un médico

Consulta a un médico si experimentas:

  • dolor intenso con hinchazón cerca del talón
  • dolor, entumecimiento u hormigueo en el talón, así como fiebre
  • dolor en el talón y fiebre
  • dificultad para caminar con normalidad
  • dificultad para doblar el pie hacia abajo o pararte de puntillas

Debes hacer una cita con el médico si:

  • el dolor en el talón continúa por más de una semana
  • el dolor en el talón persiste cuando no estás de pie o caminando

Un médico examinará tu pie y te preguntará sobre el dolor, cuánto caminas y cuánto tiempo permaneces de pie, qué tipo de calzado usas y tu historial médico.

Examinarán tus músculos, comenzando desde la rodilla y buscarán cualquier forma inusual o cambios en la piel. Todo esto puede ayudar a diferenciar entre un crecimiento, psoriasis y otras afecciones.

Contraer el talón puede ayudar a detectar problemas en los nervios, si hay un quiste o una fractura por estrés.

Esto podría ser suficiente para hacer un diagnóstico, pero a veces se necesitan análisis de sangre o imágenes.

La fascitis plantar es el tipo más común de dolor en el talón, pero puede haber muchas otras causas. Con un diagnóstico preciso, hay más probabilidades de encontrar un tratamiento efectivo.

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