La bronquiectasia ocurre cuando los bronquios, que forman parte del sistema respiratorio, sufren un daño irreversible. Una persona tendrá tos persistente e infecciones frecuentes, y tendrá dificultades para expectorar el esputo.

La bronquiectasia puede ocurrir cuando una enfermedad o una infección daña los pulmones, dejándolos incapaces de eliminar la mucosidad. A medida que esta mucosidad se acumula en los pulmones, existe el riesgo de nuevas infecciones y más daño.

Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común entre mujeres mayores de 60 años.

En el pasado, la bronquiectasia solía afectar a los niños. Sin embargo, gracias a los avances en las normas de higiene, los antibióticos y los programas de vacunación, las infecciones infantiles que la causan son menos comunes. En la década de los ochenta, parecía estar disminuyendo.

Sin embargo, ahora existe la preocupación de que esté reapareciendo.

Entre 2009 y 2013, la bronquiectasia afectó a 213 personas de cada 100,000 y entre 340,000 y 522,000 adultos recibieron tratamiento. Desde 2001, el número de diagnósticos ha aumentado alrededor de 8 por ciento cada año.

La bronquiectasia es una enfermedad grave. Sin tratamiento, puede provocar insuficiencia respiratoria o insuficiencia cardíaca. Sin embargo, el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a controlar los síntomas y evitar que la afección empeore.

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Una persona con bronquiectasia tendrá tos persistente.

La bronquiectasia se desarrolla debido al daño de las vías respiratorias. Las señales y síntomas pueden tardar meses o años en aparecer.

Los síntomas más comunes incluyen:

  • tos diaria, persistente
  • producción de esputo
  • dolor o incomodidad en el pecho
  • sibilancias y dificultad para respirar
  • engrosamiento de la piel debajo de las uñas de las manos y los pies, y uñas que pueden curvarse hacia abajo
  • cansancio y fatiga

Mediante un estetoscopio, el médico escuchará sonidos crepitantes en los pulmones.

La persona también puede tener infecciones recurrentes del pecho. Los médicos consideran esto una exacerbación. Cada infección puede hacer que los síntomas prolongados empeoren.

Las señales y síntomas posteriores pueden incluir:

  • dificultad para respirar
  • dificultad para caminar más de 100 metros sin parar
  • infecciones de pecho frecuentes o graves
  • un color de piel pálido o azulado
  • pérdida de peso
  • crecimiento lento en los niños
  • fatiga
  • sangre en la mucosidad
  • toser sangre
  • un olor característico en el aliento

Las pruebas pueden mostrar:

  • hongo en el esputo
  • daño generalizado en los pulmones

Los pacientes con bronquiectasia grave pueden eventualmente desarrollar afecciones más serias, como colapso pulmonar e insuficiencia respiratoria. Los niveles bajos de oxígeno pueden provocar insuficiencia cardíaca.

Cuando respiramos, el aire entra y sale de los pulmones a través de una serie de vías respiratorias ramificadas llamadas bronquios. Normalmente, estos tubos se estrechan suavemente hacia los bordes de cada pulmón.

El daño causado en la bronquiectasia significa que se ensanchan en lugar de estrecharse.

Cilios y mucosidad cubren el revestimiento de los bronquios. La mucosidad protege contra las partículas no deseadas que ingresan a los pulmones. Los cilios son como pelos diminutos que arrastran las partículas y el exceso de mucosidad hacia arriba, fuera del pulmón.

Este es un proceso continuo, aunque la mayoría de las personas no notan que expulsan mucosidad, excepto, por ejemplo, cuando están resfriadas.

En la bronquiectasia, el daño a los cilios de los bronquios significa que no pueden arrastrar las partículas y la mucosidad hacia arriba. Al contrario, las partículas y la mucosidad se acumulan. El esputo se vuelve pegajoso y difícil de mover, incluso cuando la persona tose.

A medida que se acumula el esputo, también se juntan bacterias que comienzan a multiplicarse, provocando infecciones, más daño y más esputo.

La causa exacta de la bronquiectasia sigue sin conocerse. Sin embargo, se pueden producir daños en los bronquios durante una infección o una enfermedad.

Fibrosis quística

La fibrosis quística (FQ) representa casi la mitad de los casos en Estados Unidos.

La FQ es una enfermedad genética que afecta a las glándulas secretoras. La mucosidad se vuelve espesa y pegajosa, de modo que obstruye las vías respiratorias, causando infecciones y daño pulmonar.

La bronquiectasia sin FQ se refiere a las bronquiectasias que no se deben a la FQ.

Infecciones

Las infecciones que aumentan el riesgo incluyen:

  • tuberculosis (TB)
  • neumonía
  • infección por hongos
  • tos ferina a una edad temprana
  • sarampión

Una amplia variedad de factores pueden provocar bronquiectasia, incluyendo:

  • anomalías genéticas
  • enfermedades inmunológicas
  • enfermedades autoinmunes, como artritis reumatoide
  • obstrucción de las vías respiratorias
  • deficiencias subyacentes debido a factores genéticos

Otras afecciones de la salud

People with asthma
Las personas con asma tienen un mayor riesgo de desarrollar bronquiectasia.

Además de la FQ, algunas otras afecciones a largo plazo pueden aumentar el riesgo de bronquiectasia.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Esta es una afección a largo plazo que causa inflamación y daño al tejido pulmonar y estrechamiento de las vías respiratorias. Puede hacer que sea difícil respirar.

Deficiencia de alfa-1 antitripsina (A1AT). Esta es una afección genética que puede provocar problemas en los pulmones y el hígado. Puede causar reflujo gastroesofágico, microaspiración y dificultad para tragar.

Síndrome de Young. Una persona produce mucosidad que es inusualmente viscosa.

Aspergilosis broncopulmonar alérgica (ABPA). Algunas personas son alérgicas al aspergillus, un tipo de hongo. La exposición al hongo puede provocar inflamación e hinchazón de las vías respiratorias y los pulmones.

Asma. El asma grave, especialmente si una persona también tiene aspergilosis, puede aumentar el riesgo.

Discinesia ciliar primaria (DCP) o Síndrome de Kartagener. Esta es una afección hereditaria en la que los cilios de las vías respiratorias no funcionan como deberían. No pueden arrastrar las secreciones de forma eficaz. Esto puede provocar infecciones recurrentes.

Trastornos por inmunodeficiencia. Estos incluyen inmunodeficiencia común variable, VIH y SIDA.

Aspiración pulmonar crónica. Una persona con esta afección inhala alimentos, saliva y otras sustancias no deseadas hacia los pulmones. Puede deberse a una deficiencia de alfa-1 antitripsina.

Enfermedades del tejido conectivo. Estas son enfermedades autoinmunes que incluyen la enfermedad de Crohn y el síndrome de Sjögren.

Factores ambientales y bloqueos

Bloqueos. Si la bronquiectasia afecta solo una parte del pulmón, puede ser una señal de bloqueo, posiblemente debido a un crecimiento no canceroso o un objeto inhalado, como un maní.

Inhalar toxinas. Inhalar amoníaco y otros gases o líquidos tóxicos también puede provocar bronquiectasias.

Cualquier problema con las vías respiratorias o los pulmones necesita atención médica.

Un médico evaluará los síntomas y realizará un examen físico.

Probablemente recomiende las siguientes pruebas:

  • radiografía
  • tomografía computarizada de alta resolución (HRCT)
  • espirometría, que mide la función pulmonar
  • pruebas de laboratorio en muestras de esputo
  • análisis de sangre, para evaluar la salud en general

También pueden realizarse pruebas de fibrosis quística si la persona está en riesgo de padecer esa enfermedad.

Una persona con bronquiectasia puede necesitar control continuo para detectar infecciones o cualquier empeoramiento de su afección.

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El ejercicio físico puede ayudar a eliminar las secreciones y mejorar el bienestar general.

No existe cura para la bronquiectasia, pero un tratamiento temprano y efectivo puede ayudar a:

  • reducir las complicaciones
  • prevenir infecciones y exacerbaciones
  • controlar las secreciones
  • aliviar las obstrucciones en las vías respiratorias
  • mejorar la calidad de vida
  • detener la progresión de la enfermedad

Para tratar una infección, un médico puede recetar:

  • antibióticos, ya sea para detener una infección en curso o prevenir nuevas infecciones
  • broncodilatadores, generalmente para inhalar, a fin de relajar los músculos de las vías respiratorias
  • terapia física y ejercicio, para ayudar a eliminar las secreciones
  • medicamentos mucoactivos, para ayudar a eliminar la mucosidad
  • buena hidratación, por ejemplo, beber suficiente líquido, para reducir la posibilidad de que la mucosidad se vuelva espesa y pegajosa

Las personas con una afección subyacente pueden recibir tratamiento para esa afección, y esto puede reducir los síntomas y la progresión de la bronquiectasia.

En casos graves, puede ser necesaria la oxigenoterapia para elevar los niveles de oxígeno en sangre.

Tratar la inflamación y la acumulación de mucosidad

Los médicos a veces recetan corticosteroides inhalados para reducir la inflamación, pero los investigadores dicen que hay poca evidencia que demuestre su utilidad.

Terapia física

Algunas estrategias físicas pueden ayudar a drenar la mucosidad.

Drenaje postural. Sentarse o acostarse en ciertas posiciones permitirá que la gravedad ayude a despejar la congestión.

Percusión del pecho. Un terapeuta tocará el pecho con las manos ahuecadas o un dispositivo de percusión para aflojar la mucosidad y que el paciente pueda expulsarla al toser. Otros nombres para esto son fisioterapia torácica (FT) o percusión torácica.

Dispositivos. Algunos dispositivos pueden ayudar a aflojar la mucosidad en los pulmones, como un badajo eléctrico para el pecho, un chaleco terapéutico inflable que usa ondas de aire de alta frecuencia o un pequeño dispositivo de mano que causa vibraciones.

Los ejercicios para fortalecer los músculos del pecho pueden ayudar a una persona a respirar con más facilidad. La actividad física en general también ayudará.

Eliminar una obstrucción bronquial

Si un objeto pequeño se ha alojado en las vías respiratorias, un médico lo extraerá.

Puede usar un broncoscopio, un tubo largo, delgado y flexible con una luz y una cámara al final, para ver el interior de las vías respiratorias y eliminar una obstrucción, de ser necesario.

Cirugía pulmonar y embolización

Si la bronquiectasia afecta solo un pulmón o un área limitada, o si el daño es severo y hay infecciones frecuentes, la cirugía puede ser apropiada.

A veces, una persona con bronquiectasia avanzada y fibrosis quística puede necesitar un trasplante de pulmón.

Las complicaciones de la bronquiectasia incluyen:

  • infecciones recurrentes
  • hemorragia en los pulmones
  • insuficiencia respiratoria, que conduce a niveles bajos de oxígeno
  • atelectasia, o un pulmón colapsado, lo que dificulta la respiración
  • insuficiencia cardíaca debido a niveles bajos de oxígeno

Algunas de estas complicaciones pueden poner en riesgo la vida. Si se produce algún cambio en una persona con bronquiectasia, debe consultar a un médico.

Estar al día con las vacunas contra ciertas enfermedades puede reducir el riesgo del tipo de daño que conduce a la bronquiectasia.

Estas incluyen las vacunas contra:

  • sarampión, tos ferina y neumonía en niños
  • influenza y neumococo para personas de cualquier edad que puedan estar en riesgo

Otras medidas para reducir el riesgo incluyen:

  • evitar humos tóxicos
  • recibir tratamiento temprano para otros problemas pulmonares, como asma o EPOC
  • monitorizar a los niños para reducir el riesgo de que inhalen juguetes y otros objetos pequeños

Fumar puede empeorar cualquier afección pulmonar. Las personas con bronquiectasia deben evitar fumar o dejar de hacerlo si ya fuman. Un médico puede dar consejos sobre cómo dejar de fumar.

El diagnóstico y el tratamiento tempranos son fundamentales, especialmente para los niños.

Algunas enfermedades que causan bronquiectasia pueden responder al tratamiento. El tratamiento temprano para estas afecciones podría detener la progresión de la enfermedad o incluso revertirla.

El pronóstico depende de varios factores, pero principalmente de qué tan bien el tratamiento puede controlar o prevenir infecciones y posibles complicaciones.

El pronóstico puede ser peor si una persona:

  • demora el tratamiento
  • tiene afecciones coexistentes, como bronquitis crónica o enfisema
  • tiene complicaciones, como hipertensión pulmonar

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) señala que, con el tratamiento adecuado, una persona con bronquiectasia puede disfrutar de una buena calidad de vida.

Lo importante es buscar tratamiento tan pronto como aparezcan los síntomas y siempre que empeoren.

Lee el artículo en inglés.