Muchas afecciones pueden causar una protuberancia en el pecho. Algunas son benignas, mientras que otras pueden ser más graves.

Una protuberancia en el pecho ya sea en el seno, cerca del esternón o en cualquier lugar de la caja torácica, es un síntoma común de muchas afecciones distintas.

Es natural que una persona tenga inquietudes si encuentra una protuberancia. Generalmente, una protuberancia cancerosa en el seno se sentirá dura y angular, mientras que un quiste benigno o absceso se sentirá redondo y suave.

Sin embargo, las personas deberían consultar con un médico si encuentran una protuberancia. Sin la ayuda de un médico, puede ser difícil identificar los diferentes tipos de protuberancias y lo que podría causarlas.

Este artículo revisa las afecciones comunes que causan protuberancias en el pecho.

Las protuberancias pueden aparecer en tres áreas principales:

  • dentro del tejido del seno
  • en el pecho
  • debajo del esternón

A doctor talking to a patient about a lump on the patient's chest.Share on Pinterest
Crédito de la imagen: José Luis Pelaez Inc/Getty Images

Varias afecciones pueden causar protuberancias en el pecho.

Cáncer de mama

El cáncer de mama puede ser lo primero en lo que piensan las personas cuando descubren una protuberancia.

Una protuberancia cancerosa en el seno tiende a ser irregular, sólida e indolora, pero es difícil de evaluar. Una persona debería hablar con un médico si siente un cambio en el tejido de su seno.

Sin embargo, algunas masas del cáncer de mama pueden ser suaves y dolorosas, así que es determinante realizarse mamografías regulares.

Otros síntomas del cáncer de mama incluyen:

  • hoyuelos en la piel
  • dolor en el seno o pezón
  • retracción del pezón, lo que significa que se vuelve hacia adentro
  • secreción del pezón
  • inflamación del seno
  • ganglios linfáticos inflamados

Quiste de seno

Un quiste de seno es un saco cerrado lleno de líquido, que es común en el tejido del seno y usualmente no es canceroso.

Los quistes pueden sentirse suaves o duros, pero usualmente son grandes y lisos en el exterior. En los senos, los quistes pueden sentirse igual a las protuberancias duras debido al tejido que los rodea.

Si un quiste es benigno y no duele, es posible que el médico no realice ningún procedimiento médico para removerlo.

Sin embargo, si es grande y causa dolor, puede realizar una aspiración con una aguja fina para retirar el líquido del quiste. Una vez que elimina el líquido, el quiste colapsará, pero puede reaparecer posteriormente.

Fibroadenoma del seno

Un fibroadenoma es una protuberancia no cancerosa que comprende tejido glandular y tejido conectivo en el seno.

No son graves y aparecen comúnmente en las mujeres entre los 20 a 39 años. La protuberancia puede ser pequeña o crecer hasta varias pulgadas. Son suaves, parecidas a las canicas, con bordes redondos.

Las protuberancias son gomosas, pero no causan dolor, y se mueven debajo de la piel si se las empuja.

El médico podría realizar una biopsia para confirmar que la protuberancia es un fibroadenoma y no un tumor.

Varias afecciones pueden causar protuberancias cerca del esternón.

Lipoma

Un crecimiento excesivo de las células adiposas desencadena este tipo de protuberancia en forma de domo, que es suave al tacto. Un lipoma no es canceroso y se presenta en aproximadamente el 1 por ciento de las personas.

No son dolorosos, pero si una persona experimenta molestias, podría indicar un cambio en el lipoma, lo que puede indicar cáncer. Sin embargo, esto es extremadamente raro.

La mayoría de los médicos no tratará un lipoma a menos que esté en un área complicada, o sea grande y molesto.

El linfoma de Hodgkin

El linfoma es un tipo de cáncer en el sistema inmunitario, mientras que el linfoma de Hodgkin empieza en los glóbulos blancos.

El síntoma inicial más común de esta enfermedad es un ganglio linfático agrandado que causa una protuberancia en el cuello, debajo del brazo, ingle o en el área del pecho.

Usualmente no causa dolor, pero puede ser sensible. Si los ganglios inflamados se encuentran dentro del pecho, la persona puede tener problemas para respirar y toser sin control.

Debido a que muchos factores pueden causar inflamación en los ganglios linfáticos, una persona también debería observar otros síntomas, incluyendo:

  • fiebre
  • sudores nocturnos
  • picazón en la piel
  • fatiga
  • pérdida de peso inexplicable

Los médicos usualmente tratan el linfoma de Hodgkin con quimioterapia y radioterapia.

Si ocurre una protuberancia debajo del esternón de una persona, existen dos causas comunes.

Hernia epigástrica

Una hernia ocurre cuando un órgano empuja los músculos y tejidos.

Una hernia epigástrica aparece justo debajo del esternón. El bulto usualmente consta de tejido adiposo, pero el intestino también puede causar protuberancias.

Una debilidad en los músculos del abdomen usualmente causa esta afección, y un médico puede recomendar cirugía para corregir el problema.

Síndrome de xifoides

El síndrome de xifoides es la inflamación dolorosa de la apófisis xifoides, la estructura cartilaginosa en la parte inferior del esternón.

Una lesión o exceso de uso debido a trabajos manuales puede producir una protuberancia, pero esta afección es rara.

Los tratamientos pueden incluir medicamentos antiinflamatorios o inyecciones de esteroides.

Debido a que muchos factores distintos pueden causar una protuberancia en el pecho, hablar con un médico para que realice un examen es determinante, especialmente si la protuberancia no se retrae por sí sola en un par de semanas.

El médico probablemente realizará un examen físico de la protuberancia para verificar sus bordes, tamaño y firmeza.

Luego le preguntará a la persona cuánto dolor siente en el área. El médico también puede usar imágenes médicas, como IRM, tomografías computarizadas, radiografías o mamografías para obtener una mejor vista de la protuberancia.

Finalmente, si necesita realizar más exámenes, puede programar una biopsia. Con este procedimiento, el médico extrae una muestra pequeña de la protuberancia para analizarla bajo un microscopio o realizar pruebas adicionales.

Aunque una protuberancia en el pecho o seno podría causar preocupación de inmediato, se puede desarrollar por muchos factores. Mientras algunos son graves, muchos son benignos y es posible que no requieran tratamiento adicional.

Sin embargo, una persona debería controlar continuamente una protuberancia para observar cambios y consultar con el médico si tiene inquietudes. Las personas también deberían hablar con el médico si tienen una protuberancia que causa dolor o cambia rápidamente de tamaño y forma.

Lee este artículo en inglés.