Las personas con diabetes a menudo escuchan que no deben comer alimentos dulces porque estos pueden causar picos en el nivel de azúcar en la sangre. ¿Podría la miel ser una alternativa saludable al azúcar en los dulces y bocadillos?

El nivel de glucosa o azúcar en la sangre se refiere a la cantidad de azúcar en el torrente sanguíneo. El azúcar es la principal fuente de energía del cuerpo.

El páncreas segrega una hormona llamada insulina para mantener el azúcar en la sangre a niveles seguros. En una persona con diabetes, el cuerpo no puede usar la insulina correctamente, o no puede producir la cantidad necesaria.

No está claro el impacto de la miel en las personas con diabetes. Algunos estudios sugieren que, con moderación, puede ser útil para personas con diabetes tipo 2.

La miel puede ser un sustituto saludable de los azúcares refinados, como azúcares blancos, turbinados, de caña y en polvo.

Sin embargo, es necesario usarla con moderación. También puede hacer que los niveles de azúcar en la sangre se disparen, especialmente cuando una persona usa miel además de azúcar, no para reemplazarla.

Algunos fabricantes producen miel que no es pura, y puede contener azúcares o jarabes añadidos.

También es importante señalar que la miel cruda puede contener una toxina que puede causar botulismo, además de ser peligrosa para los bebés menores de 1 año.

Si bien la miel proporciona nutrientes, otros alimentos, como las frutas y verduras frescas, son mejores fuentes, y también proporcionan más fibra y agua, minimizando cualquier aumento en los niveles de azúcar en la sangre.

Las personas con diabetes deben consumir edulcorantes de cualquier tipo lo menos posible porque los picos frecuentes de azúcar en la sangre pueden hacer que la diabetes progrese más rápidamente.

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La miel es un edulcorante natural que puede ofrecer beneficios para la salud de las personas con diabetes.

La miel cruda comienza como néctar de las flores. Después de que las abejas recogen el néctar, este se descompone naturalmente en azúcares simples, que las abejas almacenan en panales.

Los panales hacen que el néctar se evapore, creando un líquido espeso y dulce. Este líquido es la miel.

La miel, al igual que otros tipos de azúcar, es una fuente rica de carbohidratos. La mayoría de estos carbohidratos están en las formas de glucosa y fructosa, que son azúcares simples.

A diferencia del azúcar blanco refinado, la miel también contiene vitaminas, minerales y antioxidantes.

Miel cruda y miel procesada

La mayor parte de la miel que puedes encontrar actualmente es procesada, lo que significa que el fabricante la calienta y filtra. Esto elimina parte del valor nutricional de la miel y los posibles beneficios para la salud.

Sin embargo, la miel cruda conserva estas propiedades. Por ejemplo, la miel cruda producida localmente puede ayudar con las alergias estacionales.

Según una revisión de 2018 publicada en Oxidative Medicine and Cellular Longevity, cambiar de azúcar refinado a miel puede ayudar a mantener bajos los niveles de glucosa en la sangre.

Los investigadores atribuyen esto a la menor puntuación del índice glucémico (IG) de la miel y a su capacidad para reducir los marcadores inflamatorios y mejorar los niveles de colesterol.

No es probable que los médicos recomienden cambiar al uso de miel como la única estrategia de manejo de la diabetes de una persona. No será un sustituto de los medicamentos ni de las prácticas de estilo de vida saludable.

Los bebés menores de 1 año no deben comer miel cruda. Hacerlo puede ponerlos en riesgo de botulismo, un tipo de intoxicación alimentaria que puede poner en riesgo la vida.

La miel cruda, muy parecida al azúcar blanco, es un edulcorante que contiene carbohidratos y calorías.

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La miel es un tipo de azúcar, por lo es necesario usarla con moderación.

Una cucharada de miel, con un peso aproximado de 21 g, tiene unas 64 calorías, mientras que 21 g de azúcar blanco granulado contiene 80 calorías.

Esta cantidad de miel también contiene:

  • 3.59 g de agua
  • 17.25 g de azúcar
  • 11 miligramos (mg) de potasio
  • 1 mg de calcio
  • 1 mg de fósforo
  • 1 mg de sodio
  • 0.05 mg de zinc
  • 0.1 mg de vitamina C

También contiene algunas vitaminas del grupo B.

Otros nutrientes en el azúcar son casi inexistentes.

Otra diferencia importante entre el azúcar blanco y la miel tiene que ver con la digestión. El cuerpo descompone la miel usando enzimas que existen en la miel, mientras que la digestión del azúcar requiere enzimas del cuerpo.

Otra diferencia se refiere al IG. Este índice mide el grado en que un carbohidrato en particular eleva los niveles de azúcar en la sangre. Los alimentos con puntuaciones altas de IG tienden a elevar los niveles de forma rápida y significativa, pero contienen poco valor nutricional.

Según un estudio publicado en 2018, la miel tiene una puntuación de IG de 58, mientras que la del azúcar es de 60.

Varios estudios han encontrado que comer miel puede aumentar los niveles de insulina y disminuir los niveles de azúcar en la sangre.

Posible impacto hipoglucémico

Un estudio pequeño de 2004 investigó los efectos de la miel y el azúcar en los niveles de glucosa en la sangre.

El investigador encontró que una solución que contenía 75 g de miel elevaba los niveles de azúcar en la sangre e insulina en personas con y sin diabetes tipo 2 en 30 minutos. Una solución equivalente que contenía dextrosa elevaba ligeramente los niveles de azúcar en la sangre.

A las 2 horas, los niveles bajaron, y siguieron bajando y permanecieron más bajos en el grupo de la miel, en comparación con el grupo que usó dextrosa.

El investigador sugirió que la miel puede aumentar los niveles de insulina. Esto explicaría por qué, aunque los niveles de azúcar en la sangre aumentaron en ambos grupos, siguieron disminuyendo en el grupo que usó miel.

Mediciones más precisas de la diabetes

Una revisión publicada en 2017 también exploró la conexión entre la miel y la glucosa en la sangre en personas con diabetes.

Los autores encontraron que la miel tenía los siguientes efectos:

  • La miel disminuía la glucosa sérica en ayunas, que un médico mide después de que una persona ha ayunado durante al menos 8 horas.
  • Aumentaba los niveles de péptido C en ayunas, lo que ayuda al páncreas a saber cuánta insulina segregar, y es de vital importancia para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre dentro de un rango saludable.
  • Aumentaba los niveles de péptido C postprandial por 2 horas, lo que indica la cantidad de péptido después de que una persona come.

Efecto terapéutico futuro

En 2012, un estudio que involucró a 50 personas con diabetes tipo 1 encontró que, en comparación con la sacarosa, la miel era menos propensa a elevar los niveles de azúcar en la sangre. El equipo de investigación concluyó que la miel podría, en algún momento, desempeñar un papel en el tratamiento de las células beta del páncreas, que son responsables de la producción de insulina.

En 2018, una revisión de estudios concluyó que la miel puede ser útil para tratar la diabetes tipo 2 debido a su posible efecto hipoglucémico. En otras palabras, puede ayudar a bajar el nivel de azúcar en la sangre.

Sin embargo, los investigadores advierten que confirmar estos efectos y establecer las dosis beneficiosas requerirá más estudios en seres humanos, así como investigaciones a largo plazo.

Efecto sobre los niveles de glucosa en sangre a largo plazo

Un estudio de 8 semanas con 48 personas en Irán encontró que el consumo de miel no parecía aumentar los niveles de azúcar en la sangre en ayunas. Los participantes que comieron miel también perdieron peso y tuvieron niveles más bajos de colesterol en la sangre.

Los investigadores también hicieron pruebas de hemoglobina en los participantes. La hemoglobina es una proteína que transporta oxígeno a las células del cuerpo. Cuando la glucosa ingresa en las células, se une a la hemoglobina.

Al medir cuánta hemoglobina se combina con la glucosa en una prueba de hemoglobina A1C, el médico puede calcular los niveles medios de glucosa en la sangre en los últimos meses.

Una persona con más hemoglobina A1C tiene un mayor riesgo de desarrollar diabetes, y es probable que el manejo de glucosa en la sangre no sea el adecuado.

Los investigadores observaron que los participantes en el grupo de la miel tuvieron un aumento en la hemoglobina A1C, lo que sugiere un aumento a largo plazo en los niveles de glucosa en la sangre. Por este motivo, el equipo recomendó el “consumo cauteloso” de miel en personas con diabetes.

Propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias

Otros estudios han sugerido que la miel puede tener beneficios adicionales debido a sus propiedades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias.

Una revisión publicada en 2017 examinó las posibles funciones de la miel en el proceso de curación. Los autores señalaron que, en personas con diabetes tipo 2, los médicos podrían usar miel en algún momento para reducir los niveles de azúcar en la sangre, reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes y la enfermedad metabólica, y ayudar a la curación de las heridas.

En 2014, investigadores en Grecia publicaron hallazgos similares, señalando que la miel podría ayudar a combatir los procesos inflamatorios que se presentan con la diabetes, la aterosclerosis y la enfermedad cardiovascular, que son todas características del síndrome metabólico.

Medicación complementaria para la diabetes

Los autores de otro estudio de 2014 informaron que combinar medicamentos para la diabetes con miel podría ser beneficioso, y pidieron más estudios para confirmar sus hallazgos.

Los carbohidratos se descomponen en azúcar durante la digestión, y aportan al cuerpo la mayor parte de su energía.

¿Cuántos carbohidratos puede comer una persona con diabetes?

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La miel contiene carbohidratos y puede elevar los niveles de azúcar en la sangre.

El Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés) recomienda que los carbohidratos representen del 45 por ciento al 65 por ciento de la ingesta calórica diaria recomendada.

Según el Consejo de Alimentos y Nutrición del Instituto de Medicina, la comunidad médica no ha establecido una cantidad diaria recomendada de carbohidratos, grasas y proteínas para las personas con diabetes. Las cantidades correctas dependen de cada persona.

Determinar cuántos carbohidratos consumir implica muchas consideraciones, incluyendo:

  • la sensibilidad a la insulina
  • la calidad del sueño
  • el porcentaje de grasa corporal
  • el nivel de actividad

Una persona con diabetes debe trabajar con su equipo médico para conocer la cantidad adecuada para ella.

Una vez que una persona sabe cuántos carbohidratos debe comer al día, puede ajustar las opciones de alimentos y los tamaños de las porciones.

También es importante tener en cuenta que el tipo, así como la cantidad de carbohidratos tiene un efecto en los niveles de azúcar en la sangre. Los profesionales de salud pueden ayudar a determinar los requerimientos de carbohidratos de cada persona.

La ingesta de fibra es crucial para manejar los picos de azúcar en la sangre después de las comidas. Cada comida debe contener mucha fibra.

La ingesta diaria recomendada de fibra es:

  • para las mujeres de 19 a 30 años: 28 gramos (g)
  • para los hombres de 19 a 30 años: 33.6 g

Generalmente, si una persona come tres comidas al día, cada una debe contener de 8.5 a 11.2 g de fibra para satisfacer las necesidades diarias de fibra, y ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre.

La mayoría de la ingesta de carbohidratos de una persona debe incluir carbohidratos saludables, no procesados y altos en fibra. Puedes encontrarlos en granos enteros, como cebada, pan integral, legumbres, guisantes, avena entera, y frutas y verduras enteras.

La miel puede tener muchos beneficios para la salud. Comparada con otras formas de azúcar, puede promover niveles más altos de insulina y niveles más bajos de azúcar en la sangre.

Sin embargo, confirmar que es una alternativa segura para las personas con diabetes requiere más investigación.

Es mejor reemplazar otros azúcares con miel, en lugar de usar miel como un edulcorante adicional. Puedes consumirla con moderación, y si provoca un aumento significativo en los niveles de azúcar en la sangre, deja de usarla.

Las personas con diabetes deben hablar con su médico antes de añadir más miel a su dieta.

Lee el artículo en inglés.

Traducción al español por HolaDoctor.

Edición en español por Suan Pineda el 31 de diciembre de 2021.

Versión original actualizada el 22 de diciembre de 2020.

Versión original actualizada el 22 de diciembre de 2020.