La disestesia es una sensación que se suele describir como dolor, picor, quemazón o de restricción. Es el resultado del daño a los nervios y ocurre principalmente con afecciones neurológicas.

La disestesia proviene de dos palabras del griego antiguo que significan “sensación anormal”.

Puede ocurrir debido a un derrame cerebral, síndrome del túnel carpiano y varios otros trastornos neurológicos.

Según investigaciones, entre el 12 por ciento y el 28 por ciento de las personas con esclerosis múltiple (EM) sufren el ardor, hormigueo o dolor de la disestesia.

man with itchy skin
Las personas con disestesia pueden sentir como si su piel les picara o ardiera.

La disestesia es el resultado de una lesión nerviosa. Ocurre cuando el daño a los nervios hace que su comportamiento se vuelva impredecible, lo que conduce a señales inadecuadas o incorrectas.

Estos mensajes confusos van al cerebro, que a menudo no puede interpretarlos. Por eso, el cerebro elige responder a una sensación o combinación de sensaciones que conoce.

En el caso de la disestesia, la activación deficiente de los nervios puede hacer que el cerebro estimule sensaciones anormales e incómodas, que van desde una leve sensación de hormigueo hasta un dolor agudo y punzante.

La disestesia puede ser dolorosa, pero no es una señal de daño en los tejidos. Los tejidos del cuerpo pueden permanecer completamente funcionales y sanos, aunque su mal uso prolongado, o la falta de uso, debido al dolor y la incomodidad pueden hacer que se dañen.

Los síntomas de la disestesia varían de una persona a otra, pero tienden a afectar la piel, el cuero cabelludo, la cara, la boca, el torso, los brazos y las piernas.

Los síntomas más probables incluyen:

  • una sensación de picazón y ardor que puede parecerse a algo que se arrastra debajo o sobre la piel
  • una sensación de restricción, especialmente alrededor del tronco o el torso, a veces llamada “abrazo de EM”
  • una sensación dolorosa inexplicable que suele irradiarse a otras partes del cuerpo
  • sensación de hormigueo o de pinchazos
  • la sensación de estar en llamas
  • una sensación incómoda y difícil de describir similar a la de golpearse el huesito del codo
  • una sensación de descargas eléctricas
  • dolores agudos y punzantes
  • dolor o irritación, incluso por un toque ligero o sin contacto
  • una sensación de dolor, similar al dolor muscular
  • pérdida de cabello, si afecta el cuero cabelludo

Dependiendo de la causa subyacente, las sensaciones pueden ser agudas (que ocurren repentinamente y desaparecen después de un tiempo) o crónicas, es decir que persisten.

Muchos casos de disestesia ocurren debido a afecciones progresivas, por lo que suelen empeorar con el tiempo.

Los diferentes tipos de disestesia afectan a diferentes partes del cuerpo, pero todos provocan molestias en la piel, sin dañarla.

Disestesia del cuero cabelludo

Es probable que la mayoría de las personas con este tipo de disestesia experimenten una sensación de ardor muy dolorosa debajo o sobre la piel del cuero cabelludo. Esta sensación puede provocar que una persona se rasque, lo que puede no producir alivio, pero sí caída del cabello.

A veces, la disestesia del cuero cabelludo puede ser el resultado de una afección de la columna cervical.

Disestesia cutánea

La mayoría de las personas con este tipo de disestesia tienen una piel sensible que no responde de la forma habitual a los estímulos externos o al tacto. En algunos casos, la ropa holgada o la brisa pasajera pueden provocar sensaciones de dolor, ardor o irritación.

Disestesia oclusal

Alguien con este tipo de disestesia sentirá que hasta morder algo es incómodo, sin ninguna razón aparente.

La disestesia oclusal es un efecto secundario poco común o una complicación de los procedimientos dentales.

Disestesia oral

La disestesia oral implica una sensación inexplicable de dolor o ardor en la boca o las estructuras de la boca, que incluyen la mandíbula, la lengua y las encías. Algunos médicos lo llaman síndrome de ardor bucal.

Los médicos no saben exactamente por qué se desarrolla esta sensación. Podría ser un síntoma de muchas afecciones diferentes que afectan la boca o el cuerpo. A veces, el síndrome de ardor bucal puede deberse a un trastorno psicológico.

Una persona también puede experimentar cambios en su sentido del gusto o su respuesta a la temperatura, y podría tener dificultades para hablar y comer.

La disestesia es un síntoma de afecciones que dañan los nervios, en particular, aquellas que apuntan al sistema nervioso central o la columna vertebral y el cerebro, como la esclerosis múltiple. La disestesia es un síntoma muy común de la esclerosis múltiple.

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo daña o destruye la mielina, la capa de tejido graso protector que permite el paso de los impulsos eléctricos.

Cuando el daño de la mielina es mínimo, solo puede afectar las señales de los nervios de manera leve o temporal. Sin embargo, un daño extenso de la mielina puede interrumpir por completo la comunicación entre los nervios, lo que generalmente causa un dolor intenso a largo plazo.

man with a shingles rash that can involve dysesthesia
La disestesia puede ocurrir con el herpes zóster o culebrilla.

Cualquier cosa que implique daño a los nervios o al sistema nervioso puede causar disestesia.

Otras afecciones con las que puede ocurrir incluyen:

  • diabetes
  • enfermedad de Lyme
  • síndrome de Guillain-Barré
  • abstinencia o uso excesivo de drogas
  • VIH
  • culebrilla
  • accidente cerebrovascular
  • trastorno por consumo de alcohol
  • ciertas deficiencias de vitaminas
  • lesiones en los nervios

Si la persona no tiene una afección a largo plazo, como la esclerosis múltiple, la disestesia generalmente se resolverá después de unos meses. El tratamiento de la afección subyacente a menudo disminuirá la disestesia.

Los síntomas pueden mejorar con medicamentos que cambian la forma en que el sistema nervioso central procesa el dolor.

Las opciones comunes de tratamiento farmacéutico o quirúrgico incluyen:

  • medicamentos anticonvulsivos
  • antidepresivos
  • ciertos cannabinoides
  • algunas benzodiazepinas
  • analgésicos o antiinflamatorios orales
  • cremas o ungüentos de hidrocortisona
  • corte quirúrgico de los nervios dañados, en casos graves

Lady using an ice pack on her head
Una compresa fría puede ayudar a aliviar las molestias.

Algunas opciones de tratamiento natural pueden ayudar a aliviar el dolor crónico, incluido el dolor de los nervios, como la disestesia.

Las posibles opciones incluyen:

  • aplicar compresas tibias o frías en el área afectada
  • usar calcetines, medias, pantalones o guantes de compresión cuando sea posible
  • dormir lo suficiente y evitar el estrés, en la medida de lo posible
  • mantenerse hidratado
  • usar lociones, cremas y jabones que contienen calamina o aloe para calmar la piel
  • usar analgésicos de venta libre o cremas tópicas
  • practicar conciencia plena (mindfulness) o meditación
  • hacer ejercicios que impliquen estiramientos suaves
  • detectar y evitar desencadenantes, siempre que sea posible
  • evitar ambientes calientes y no sobrecalentarse durante el ejercicio
  • elegir ropa holgada y ropa de cama fresca, preferiblemente de algodón
  • tomar baños tibios con sales de Epsom y avena coloidal antes de acostarse
  • probar terapias alternativas, como masajes, quiropraxia, hipnosis, hidroterapia, y acupuntura o acupresión
  • usar terapia de biorretroalimentación, que implica el uso de sensores eléctricos para determinar qué acciones o reacciones conducen a los síntomas y luego tratar de encontrar formas de cambiarlos o controlarlos
  • unirse a un grupo de apoyo o recibir asesoramiento
  • dejar o evitar fumar
  • hacer ejercicios de relajación

Los autores de una revisión de 2018 sugirieron que algunas hierbas pueden tener el potencial de tratar el dolor de los nervios, pero se necesitan más investigaciones para confirmarlo.

No hay suficiente evidencia para respaldar todos los métodos anteriores, pero es posible probar varias prácticas para descubrir qué funciona mejor para una persona.

Algunos remedios caseros también pueden ayudar a reducir la intensidad o frecuencia de los síntomas.

Lee el artículo en inglés.

Última revisión médica realizada el 17 de junio de 2019.