El colesterol alto es un factor de riesgo para tener enfermedad cardíaca y derrame cerebral. La dieta y otras opciones de estilo de vida pueden conducir a un nivel alto de colesterol, pero a veces ciertas afecciones médicas, como un trastorno de la tiroides, pueden estar involucradas.

Producir demasiadas o muy pocas hormonas tiroideas puede aumentar el riesgo de niveles inusuales de colesterol en la sangre.

En este artículo examinamos más de cerca el vínculo entre la tiroides y el colesterol. También discutimos algunas de las formas para controlar el colesterol y las afecciones de la tiroides.

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yalax/Getty Images

La glándula tiroides se encuentra en el cuello, y produce hormonas específicas. Las dos hormonas principales que produce son la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4).

Estas hormonas entran en el torrente sanguíneo, y se utilizan en todo el cuerpo. T3 es la forma activa de la hormona tiroidea, y el cuerpo la utiliza en su estado original. Las enzimas corporales también pueden convertir T4 en T3 activo.

Las hormonas tiroideas contribuyen en la regulación de:

  • el desarrollo del cerebro en los niños
  • la temperatura corporal
  • el metabolismo
  • el crecimiento y el desarrollo
  • la función del corazón, el cerebro, los músculos y otros órganos

La glándula pituitaria segrega la hormona estimulante de la tiroides (TSH) para incitar la tiroides a producir hormonas. La glándula tiroides también produce una hormona llamada calcitonina.

Problemas de la tiroides

Cuando la tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas, es poco activa. Esto se conoce como hipotiroidismo. Por otro lado, producir demasiadas hormonas produce una tiroides hiperactiva. Esto se llama hipertiroidismo.

Casi el 5 por ciento de las personas de 12 años o más en Estados Unidos tienen una tiroides hipoactiva.

Una tiroides poco activa puede causar los siguientes síntomas:

  • constipación
  • depresión
  • resequedad en la piel y cabello
  • fatiga
  • problemas de fertilidad
  • periodos menstruales abundantes o irregulares
  • mayor sensibilidad a las temperaturas frías
  • ritmo cardíaco bajo
  • dolor en los músculos y las articulaciones
  • sudoración reducida
  • aumento de peso

Una tiroides hipoactiva puede resultar de una afección autoinmune, como la tiroiditis de Hashimoto, o debido a la extirpación quirúrgica de la tiroides.

Una tiroides hiperactiva es menos común. Aproximadamente el 1.2 por ciento de las personas en EE.UU. tienen una tiroides hiperactiva.

Los síntomas de una tiroides hiperactiva pueden incluir:

  • diarrea a deposiciones frecuentes
  • dificultad para dormir
  • fatiga
  • mayor sensibilidad al calor
  • cambios de humor
  • debilidad muscular
  • nerviosismo o irritabilidad
  • ritmo cardíaco acelerado
  • temblor en las manos
  • pérdida de peso

Varias afecciones y situaciones pueden causar una tiroides hiperactiva. Estas incluyen la enfermedad de Graves, inflamación de la tiroides y el uso excesivo de yodo.

El colesterol es una sustancia cerosa presente en todas las células del cuerpo. El cuerpo utiliza el colesterol para producir hormonas, así como ácidos biliares para ayudar a digerir la grasa.

Cuando se acumula demasiado colesterol en las arterias, puede causar una serie de problemas, como enfermedad cardíaca.

El colesterol viaja a través de la sangre adhiriéndose a una proteína. Este paquete de colesterol y proteína se llama lipoproteína.

Los principales paquetes de lipoproteínas son lipoproteínas de alta densidad (HDL) y lipoproteínas de baja densidad (LDL).

El HDL se llama así porque la relación colesterol-proteína es alta. También se conoce como colesterol “bueno” porque ayuda al cuerpo a eliminar el colesterol de la sangre.

El LDL presenta una relación colesterol-proteína baja. También se conoce como colesterol “malo”. Las tasas más altas de LDL indican un mayor riesgo de desarrollo de enfermedad cardíaca.

Ciertas opciones dietéticas pueden aumentar el nivel de colesterol LDL en sangre. Sin embargo, el colesterol LDL alto también puede surgir de algunas afecciones, incluyendo los trastornos de la tiroides.

La función tiroidea y los niveles de colesterol de una persona están estrechamente vinculados. Los cambios en esta relación pueden resultar en situaciones adversas.

¿Puede una tiroides hipoactiva causar colesterol alto?

Las hormonas tiroideas, principalmente la T3, desempeñan un papel esencial en ayudar al hígado a procesar y eliminar el exceso de colesterol del cuerpo.

Cuando el cuerpo no produce suficientes hormonas tiroideas, el hígado no puede procesar tanto colesterol como de costumbre. Una tiroides poco activa significa que el cuerpo elimina menos colesterol LDL de la sangre. Esto puede producir niveles altos de LDL y colesterol total.

Según los estudios, hasta el 13 por ciento de las personas con colesterol alto en sangre también tienen una tiroides poco activa.

Otras investigaciones han reportado vínculos inversos entre la actividad tiroidea de una persona y sus niveles de colesterol. Como resultado, una persona puede controlar sus niveles de colesterol con suplementación de hormonas tiroideas.

Una serie de estudios en animales sugirieron que la TSH elevada, que se produce en el hipotiroidismo, puede llevar a un posible aumento de los niveles de colesterol.

¿Puede una tiroides hiperactiva causar colesterol bajo?

Una tiroides hiperactiva puede tener el efecto contrario, y causar niveles bajos de colesterol en la sangre. El colesterol bajo puede provocar afecciones de salud adversas.

Sin embargo, las complicaciones derivadas de los niveles de colesterol demasiado bajos son menos comunes que las resultantes de los niveles demasiado altos.

Cualquier persona con una tiroides hipoactiva o hiperactiva debe contactar a su médico para someterse a más pruebas. También debe consultar a un profesional médico si sus niveles de colesterol son inusuales.

El médico tomará una muestra de sangre para verificar los niveles de TSH y hormonas tiroideas. Los resultados mostrarán si la tiroides es hiperactiva, hipoactiva o funciona correctamente.

Una persona podría necesitar ayunar antes de una prueba de hormona tiroidea, ya que consumir alimentos puede suprimir los niveles de TSH significativamente, según algunas investigaciones.

Con la misma muestra de sangre, el médico o el técnico de laboratorio pueden analizar los niveles de colesterol en la sangre. Una persona también podría necesitar ayunar antes de una prueba separada de nivel de colesterol.

Un médico puede recomendar un plan de tratamiento para controlar tanto las afecciones de la tiroides, como los niveles inusuales de colesterol.

Tiroides hipoactiva

Las personas con una tiroides hipoactiva pueden ver mejoras en sus niveles de colesterol con un medicamento de reemplazo de hormona tiroidea. Los médicos comúnmente recetan formas de levotiroxina.

Cuando los niveles de hormona tiroidea están ligeramente por debajo del nivel apropiado, el médico puede recetar estatinas. Estos son fármacos que actúan para reducir los niveles de colesterol.

Algunas estatinas que se recetan comúnmente incluyen:

  • rosuvastatina cálcica (Crestor)
  • fluvastatina (Lescol)
  • atorvastatina (Lipitor)
  • lovastatina (Mevacor, Altoprev)
  • pravastatina (Pravachol)
  • simvastatina (Zocor)

Algunos otros tratamientos para el colesterol alto incluyen:

  • perder peso, si es necesario
  • hacer ejercicio regular
  • hacer ciertos cambios en la dieta, como reducir la grasa saturada y aumentar la ingesta de fibra

Tiroides hiperactiva

Las personas con una tiroides hiperactiva pueden tomar medicamentos para reducir la producción de hormona tiroidea.

Si los medicamentos no ayudan, el médico puede sugerir yodo radiactivo para reducir la glándula tiroides o cirugía para extirpar parte de la glándula, lo que reducirá los niveles hormonales.

Las personas que tienen bajo nivel de colesterol debido a los altos niveles de hormona tiroidea pueden ver sus niveles de colesterol aumentar como resultado del tratamiento.

Existe un vínculo claro entre los trastornos de la tiroides y los niveles inusuales de colesterol.

Las personas recién diagnosticadas con niveles altos de colesterol deben pedirle a su médico que revise sus niveles de hormona tiroidea. Del mismo modo, aquellos con una tiroides hipoactiva deben controlar regularmente sus niveles de colesterol en sangre y tomar medidas para reducir el riesgo de desarrollar colesterol alto.

Algunas personas pueden ver resultados una vez que tratan su trastorno de la tiroides. Sin embargo, otras personas con niveles altos de colesterol pueden necesitar tomar medicamentos para reducir el colesterol, y hacer ciertos cambios en el estilo de vida para que su colesterol vuelva a los niveles apropiados.

Lee el artículo en inglés.

Traducción al español por HolaDoctor.

Edición en español por Stella Miranda el 27 de septiembre de 2021.

Versión original en inglés actualizada el 8 de junio de 2021.

Última revisión médica en inglés realizada el 8 de junio de 2021.