La psoriasis usualmente causa una erupción escamosa y roja que puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo, incluyendo los pies. La psoriasis en los pies puede ser dolorosa y difícil de tratar.

La psoriasis es una afección de largo plazo que afecta hasta a 7.5 millones de personas en Estados Unidos. Los médicos no comprenden completamente qué causa esta afección, pero creen que se debe a un problema con el sistema inmunitario.

En este artículo, analizamos los síntomas, las causas y el tratamiento de la psoriasis en los pies. También explicamos cómo las personas pueden saber la diferencia entre la psoriasis en los pies y el pie de atleta y ofrecemos algunos consejos de estilo de vida para reducir los brotes de psoriasis.

Existen varios tipos de psoriasis. El tipo más común es psoriasis en placa, que ocurre aproximadamente en el 85 por ciento al 90 por ciento de las personas con psoriasis.

La psoriasis en placa puede presentarse en casi cualquier parte del cuerpo, incluyendo los pies. Este tipo de psoriasis causa parches secos y rojos en la piel, conocidos como placas.

Estas placas usualmente están cubiertas por escamas plateadas y pueden causar picazón y dolor. En casos de psoriasis más graves, las placas también pueden agrietarse y sangrar.

Un segundo tipo de psoriasis, llamado pustulosa palmoplantar, específicamente afecta las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Las personas con psoriasis pustulosa palmoplantar usualmente notan muchas ampollas pequeñas llenas de pus en sus pies, manos o ambos. A pesar de su apariencia, estas ampollas no son infecciosas ni contagiosas.

Los pies de una persona también pueden verse afectados por un tipo raro de psoriasis, que se conoce como psoriasis eritrodérmica.

La psoriasis eritrodérmica causa parches rojos y escamosos en la mayor parte del cuerpo. Esta afección con frecuencia es una reacción a quemaduras solares o a ciertos medicamentos, como corticosteroides.

La psoriasis eritrodérmica puede ser muy grave y requiere atención médica inmediata.

La psoriasis se desarrolla cuando el cuerpo reemplaza las células de la piel demasiado rápido. Los médicos no comprenden completamente qué causa esta afección de la piel, pero consideran que es una enfermedad autoinmune. Esto significa que el sistema inmunitario ataca por error el tejido sano, como las células de la piel.

Los genes de una persona pueden jugar un papel en el desarrollo de la psoriasis y puede ser hereditaria. Las personas que tienen otras enfermedades autoinmunes también tienen más probabilidad de desarrollar psoriasis.

Muchas personas con psoriasis consideran que ciertos elementos desencadenan o empeoran sus síntomas. Los posibles desencadenantes pueden variar según la persona, pero pueden incluir:

  • una lesión reciente en la piel, como una cortadura, una picadura de insecto o una quemadura solar
  • estrés emocional
  • cambios en el clima, especialmente cuando causan sequedad de la piel
  • enfermedad o infección
  • ciertos medicamentos

Algunas personas notan la psoriasis después de que han experimentado un desencadenante, así que pueden confundir sus síntomas del pie con una reacción alérgica o una infección, como el pie de atleta.

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El pie de atleta es una infección micótica contagiosa.

El pie de atleta es una infección micótica común que ocurre en los pies. Contrario a la psoriasis, esta es contagiosa.

Una persona puede contraer el pie de atleta en las superficies, toallas y ropa infectadas con el hongo.

En la mayoría de los casos, el pie de atleta requiere tratamiento. Sin embargo, una persona usualmente puede tratar la infección en casa con un medicamento antimicótico de venta libre (OTC, en inglés).

La psoriasis en los pies y el pie de atleta pueden parecer similares. Es posible que una persona necesite consultar con un médico si no está segura de qué afección tiene, particularmente si no ha tenido psoriasis antes.

Algunas diferencias entre el pie de atleta y la psoriasis incluyen:

  • Ubicación. Aunque ambas afecciones pueden afectar cualquier parte del pie, el pie de atleta usualmente aparece entre los dedos o debajo de las uñas. La psoriasis con más frecuencia afecta las plantas de los pies.
  • Color. Tanto la psoriasis como el pie de atleta se pueden ver rojos y escamosos. La psoriasis tiende a cambiar de color y apariencia con el tiempo y con frecuencia empieza como escamas plateadas.
  • Dolor. La psoriasis en el pie puede sentirse con dolor y ardor. El pie de atleta principalmente causa picazón, pero rascarse con frecuencia puede hacer que la infección duela.
  • Cambios en las uñas. El pie de atleta puede infectar el área debajo de las uñas, volviéndose quebradizas y amarillas. La psoriasis puede causar que las uñas se vean hinchadas y astilladas.
  • Rigidez de las articulaciones. Algunas personas con psoriasis pueden tener dolor y rigidez en las articulaciones, al igual que los otros síntomas.

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Algunos tratamientos para la psoriasis son de venta libre.

Hasta la fecha, no existe cura para la psoriasis, pero hay una diversidad de tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y reducir los brotes. La opción de tratamiento con frecuencia dependerá del tipo, ubicación y gravedad de la psoriasis de la persona.

Los tres tratamientos primarios son medicamentos tópicos, terapia de luz y medicamentos sistémicos.

Los medicamentos tópicos vienen en cremas, ungüentos y aceites que las personas se aplican directamente en la piel. Estos son algunos ejemplos:

  • emolientes, que son humectantes no cosméticos
  • esteroides
  • análogos de vitamina D
  • inhibidores de la calcineurina
  • alquitrán mineral

Una persona puede comprar algunos tratamientos tópicos como emolientes, cremas suaves con esteroides y espumas de alquitrán mineral de venta libre. Un médico puede recetar formulaciones tópicas más fuertes.

La terapia de luz, también conocida como fototerapia, usualmente se realiza en hospitales o clínicas. Durante esta terapia, los médicos exponen a la persona a luz ultravioleta. Para que la terapia de luz sea efectiva, las personas pueden necesitar de dos a tres sesiones sesiones a la semana.

Los tratamientos sistémicos funcionan en todo el cuerpo e incluyen medicamentos orales e inyectados. Los médicos usualmente solo recetan estos medicamentos para la psoriasis grave debido al riesgo de efectos secundarios graves y la necesidad de un control estricto.

Los ejemplos de tratamientos sistémicos incluyen:

  • inmunosupresores, como metotrexato o ciclosporina
  • esteroides
  • retinoides
  • Inhibidores de la fosfodiesterasa 4
  • medicamentos biológicos

Tratar la psoriasis en los pies puede ser complicado debido a su ubicación. Junto con el médico, es posible que las personas necesiten probar varios tratamientos distintos antes de encontrar el que es efectivo. En algunos casos, una persona puede necesitar una combinación de tratamientos.

Un médico puede recomendar alquitrán mineral, terapia de luz o medicamentos sistémicos para personas con psoriasis en los pies que es difícil de tratar de otra forma.

Los lineamientos actuales sugieren recetar un medicamento biológico, como infliximab (Remicade) o adalimumab (Humira), para la psoriasis palmoplantar. Estos medicamentos afectan la manera en que funciona el sistema inmunitario y se enfocan en tratar la causa subyacente de la psoriasis.

Algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir o evitar los brotes de la psoriasis. Estos pueden incluir:

  • Permanecer saludable, como mantener un peso saludable, evitar fumar, reducir el consumo de alcohol y comer una dieta balanceada.
  • Mantener la piel humectada, mediante el uso regular de emolientes, y evitar los jabones y cosméticos que pueden secar la piel.
  • Usar un diario de síntomas para identificar y evitar desencadenantes específicos, como alimentos o el clima.
  • Minimizar el estrés, a través de meditación, yoga, terapias u otras estrategias.
  • Hacer ejercicio regular.

La psoriasis en los pies puede ser dolorosa y más difícil de tratar que la psoriasis en otras partes del cuerpo. Tu médico puede ayudarte a encontrar la opción de tratamiento que se ajuste a tu estilo de vida.

Mantener la piel humectada, evitar posibles desencadenantes y llevar un estilo de vida saludable también puede ayudar a evitar brotes de psoriasis.

Lee el artículo en inglés.

Última revisión médica el 13 de noviembre de 2018.