Puntos clave

  • La esclerosis múltiple (EM) es una condición autoinmune crónica que afecta el sistema nervioso central (SNC) y puede causar diversos síntomas que varían en frecuencia y severidad de persona a persona.
  • Existen cuatro tipos principales de EM y cada uno presenta patrones distintos de recaída, remisión y progresión, que guían las estrategias de tratamiento.
  • Actualmente no existe una cura para la EM, pero los tratamientos, incluidos los medicamentos, pueden ayudar a manejar los síntomas y a desacelerar la progresión de la enfermedad.

No es posible predecir cómo progresará la esclerosis múltiple (EM) en cada persona. Algunas presentan síntomas leves, como visión borrosa, entumecimiento y hormigueo en las extremidades. En casos graves, una persona puede presentar parálisis, pérdida de la visión y problemas de movilidad. Sin embargo, esto no es común.

Los nuevos tratamientos para la esclerosis múltiple están demostrando ser eficaces para desacelerar la progresión de la enfermedad.

Esclerosis múltiple significa “tejido cicatricial en múltiples áreas”.

Los científicos no saben exactamente qué causa la EM, pero creen que se trata de un trastorno autoinmune que afecta al sistema nervioso central (SNC). Cuando una persona tiene una enfermedad autoinmune, el sistema inmunitario ataca el tejido sano del cuerpo de la misma forma que ataca a un virus o a una bacteria.

En el caso de la EM, el sistema inmune ataca la capa de mielina que rodea y protege las fibras nerviosas, lo que provoca inflamación. La mielina permite que los nervios conduzcan señales eléctricas de manera rápida y eficiente.

Cuando la capa de mielina desaparece o se daña en múltiples áreas, deja una cicatriz o esclerosis (de ahí el nombre de la enfermedad).

Los profesionales de la atención médica también denominan estas áreas placas o lesiones. Estas afectan principalmente:

  • el tronco encefálico (la parte del cerebro que le conecta con la médula espinal)
  • la médula espinal (un “cordón” de nervios que baja por la columna vertebral)
  • el cerebelo (un órgano en la base del cerebro que coordina el movimiento y controla el equilibrio)
  • los nervios ópticos (en los ojos)
  • la materia blanca (las “carreteras” en el cerebro que permiten que los mensajes viajen entre neuronas)

A medida que se desarrollan más lesiones en estas regiones del cuerpo, las fibras nerviosas pueden romperse o dañarse de forma permanente. Como resultado, los impulsos eléctricos del cerebro no fluyen con fluidez hacia su objetivo. Esto quiere decir que el cuerpo no puede realizar ciertas funciones.

Existen cuatro tipos de EM:

Síndrome clínicamente aislado (CIS, por sus siglas en inglés)

Este es un episodio único y el primero, con síntomas que duran al menos 24 horas. Si ocurre otro episodio en una fecha posterior, un profesional de la atención médica podría diagnosticar EM recurrente-remitente.

EM recurrente-remitente (RRMS, por sus siglas en inglés)

Esta es la forma más común. Alrededor del 85% de las personas con EM son diagnosticadas inicialmente de RRMS.

La RRMS se caracteriza por episodios de EM con síntomas nuevos o que empeoran, seguidos de períodos de remisión, durante los cuales los síntomas desaparecen parcialmente o totalmente.

EM primaria progresiva (PPMS, por sus siglas en inglés)

Este tipo de EM se refiere a síntomas que empeoran de forma progresiva, sin recaídas ni remisiones tempranas. Algunas personas pueden experimentar momentos de estabilidad y períodos en los que los síntomas empeoran y luego mejoran. Alrededor del 15% de las personas con EM tienen PPMS.

EM secundaria progresiva (SPMS, por sus siglas en inglés)

Al principio, las personas presentarán episodios de recaída y remisión, pero luego la enfermedad progresará de manera constante.

Debido a que la EM afecta al SNC, que controla todas las acciones del cuerpo, los síntomas pueden ser diversos y afectar distintas áreas y funciones.

Los síntomas más comunes de la EM son:

  • Debilidad muscular: Las personas pueden desarrollar debilidad muscular por falta de uso o de estimulación, como resultado de un daño nervioso.
  • Entumecimiento y hormigueo: Una sensación de hormigueo es uno de los síntomas más tempranos de la EM y puede afectar la cara, el cuerpo, los brazos y las piernas.
  • Signo de Lhermitte: Se puede presentar una sensación similar a una descarga eléctrica momentánea al mover el cuello.
  • Problemas de vejiga: Una persona puede tener dificultad para vaciar la vejiga o necesitar orinar con frecuencia o de forma repentina. Esto se conoce como incontinencia de urgencia. La pérdida del control de la vejiga es un signo temprano de EM.
  • Problemas intestinales: El estreñimiento puede causar impactación fecal, lo que puede derivar en incontinencia intestinal.
  • Fatiga: La fatiga puede afectar la capacidad de una persona para desempeñarse en el trabajo o en el hogar y constituye uno de los síntomas más comunes de la EM.
  • Mareos y vértigo: Estos son problemas comunes, junto con problemas de equilibrio y coordinación.
  • Disfunción sexual: Tanto los hombres como las mujeres pueden perder interés en el sexo, y los hombres podrían no lograr ni mantener la erección.
  • Espasticidad y espasmos musculares: Estos son signos tempranos de EM. El daño a las fibras nerviosas de la médula espinal y del cerebro puede provocar espasmos musculares dolorosos, incluidos los de las piernas.
  • Temblor: Algunas personas con EM pueden presentar movimientos involuntarios de temblor.
  • Problemas de visión: Algunas personas pueden presentar visión doble o borrosa o una pérdida parcial o total de la visión. Esto generalmente afecta un ojo a la vez. La inflamación del nervio óptico puede resultar en dolor cuando el ojo se mueve. Los problemas de visión son un signo temprano de EM.
  • Cambios en la marcha y la movilidad: La EM puede cambiar la manera en que las personas caminan debido a la debilidad muscular y problemas con el equilibrio, los mareos y la fatiga.
  • Cambios emocionales y depresión: La desmielinización y el daño de las fibras nerviosas en el cerebro pueden desencadenar cambios emocionales.
  • Problemas de aprendizaje y memoria: Estos pueden dificultar la concentración, la planificación, el aprendizaje, la priorización y la ejecución de múltiples tareas.
  • Dolor:El dolor neuropático se debe directamente a la EM, mientras que la espasticidad o la rigidez muscular puede causar dolor localizado.

Los síntomas menos comunes de la esclerosis múltiple incluyen:

En etapas avanzadas de la EM, las personas pueden presentar cambios en la percepción y el pensamiento, así como en la sensibilidad al calor.

La EM afecta a las personas de manera diferente. Para algunas, comienza con una sensación sutil y los síntomas no progresan durante meses o años. A veces, los síntomas empeoran rápidamente, en semanas o meses.

Algunas personas solo tendrán síntomas leves, mientras que otras presentarán cambios significativos que pueden derivar en discapacidad. Sin embargo, la mayoría de las personas experimentarán momentos en los que los síntomas empeoran y luego mejoran.

Los científicos realmente no saben qué causa la EM, pero los factores de riesgo (lo que hace más probable que alguien tenga la enfermedad) incluyen:

  • Edad: La mayoría de las personas con la enfermedad reciben el diagnóstico entre los 20 y los 40 años.
  • Sexo: Las mujeres tienen mayor probabilidad de presentar cualquier tipo de EM.
  • Factores genéticos: La susceptibilidad puede transmitirse por vía genética, pero los científicos creen que también se requiere un evento o situación ambiental que desencadene la EM, incluso en personas con características genéticas específicas.
  • Fumar: Las personas que fuman tabaco parecen tener mayor probabilidad de desarrollar EM. También tienden a presentar más lesiones y un mayor encogimiento cerebral que los no fumadores.
  • Infecciones: La exposición a virus, como el virus de Epstein-Barr (VEB) o el de la mononucleosis, puede aumentar la probabilidad de que una persona desarrolle EM, aunque la investigación no ha demostrado un vínculo definitivo. Otros virus que pueden desempeñar un papel incluyen el virus del herpes humano tipo 6 (HHV-6) y la neumonía por micoplasma.
  • Deficiencia de vitamina D: La EM es más común entre las personas con menor exposición a la luz solar brillante, necesaria para que el cuerpo produzca vitamina D. Algunos expertos piensan que los niveles bajos de vitamina D pueden afectar la forma en que funciona el sistema inmunitario.
  • Deficiencia de vitamina B12: El cuerpo utiliza vitamina B12 para producir mielina. La falta de esta vitamina puede aumentar la probabilidad de padecer enfermedades neurológicas como la EM.

Otras teorías incluyen la exposición al moquillo canino, el trauma físico o el consumo de aspartamo, un edulcorante artificial. Probablemente no exista un solo evento o situación que cause la EM, y es probable que múltiples factores contribuyan a su ocurrencia.

Para diagnosticar la EM, un profesional de la atención médica realizará un examen físico y neurológico, preguntará por los síntomas actuales y considerará el historial médico de la persona.

Ninguna prueba individual puede confirmar un diagnóstico de EM, por lo que un profesional de la salud utilizará varias estrategias para determinar si una persona cumple con los criterios diagnósticos.

Estas incluyen:

  • resonancias magnéticas del cerebro y la médula espinal, las cuales pueden revelar lesiones
  • análisis del líquido espinal, el cual puede identificar anticuerpos que sugieren una infección previa o proteínas consistentes con un diagnóstico de EM
  • una prueba de potenciales evocados, la cual mide la actividad eléctrica en respuesta a estímulos

Otras enfermedades presentan síntomas similares a los de la EM, por lo que un profesional de la salud puede sugerir pruebas adicionales para evaluar posibles causas de los síntomas de la persona.

Si el profesional de atención médica diagnostica EM, necesitará identificar qué tipo de EM es y si está activo. La persona puede necesitar realizar más pruebas en el futuro para verificar cambios adicionales.

No existe una cura para la EM, pero hay tratamientos disponibles que pueden desacelerar la progresión de la enfermedad, reducir el número y la gravedad de las recaídas y aliviar los síntomas.

Algunas personas también usan terapias complementarias y alternativas, pero la investigación no siempre confirma la utilidad de estas.

Las opciones de tratamiento incluyen:

Medicamentos para desacelerar la progresión

Varias terapias modificadoras de la enfermedad (DMT, por sus siglas en inglés) cuentan con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar las formas recurrentes de EM. Estas funcionan al alterar la forma en que el sistema inmunitario funciona.

Un profesional de atención médica puede administrar algunos de estos por vía oral, por inyección o como una infusión. Con qué frecuencia la persona necesita tomarlos y si puede hacerlo en casa dependerá del medicamento.

Los siguientes DMT actualmente tienen aprobación de la FDA:

Medicamentos inyectables

Medicamentos orales

Medicamentos infundidos

Las pautas actuales recomiendan que una persona comience a usar estos medicamentos en etapas tempranas de la EM, ya que existe una buena probabilidad de que estos medicamentos puedan desacelerar su progresión, especialmente si la persona los toma cuando los síntomas aún no son severos.

Los profesionales de la atención médica pueden recomendar terapias altamente efectivas desde el inicio del tratamiento o iniciar a una persona con medicamentos de menor eficacia y aumentar la dosis o la potencia.

Los efectos adversos de los medicamentos inmunosupresores incluyen un mayor riesgo de infecciones. Algunos medicamentos también pueden dañar el hígado. Si una persona nota efectos adversos o si sus síntomas empeoran, debe buscar asesoramiento médico.

Aliviar los síntomas durante un brote

Otros medicamentos resultan útiles cuando una persona presenta un empeoramiento de los síntomas durante un brote o episodio. No es necesario tomar estos medicamentos todo el tiempo, sino sólo cuando los síntomas se agudizan.

Estos medicamentos incluyen corticosteroides, que reducen la inflamación y suprimen el sistema inmunitario. Estas drogas pueden tratar un brote agudo de síntomas en ciertos tipos de EM.

Los ejemplos incluyen Solu-Medrol (metilprednisolona) y Deltasone (prednisona).

Los esteroides pueden tener efectos adversos si se usan con demasiada frecuencia y es poco probable que aporten beneficios a largo plazo.

Otros medicamentos y enfoques pueden tratar síntomas específicos. Esos síntomas incluyen:

  • Cambios conductuales: Si una persona tiene problemas de visión, un profesional de la salud puede recomendar que descanse los ojos de vez en cuando o que limite el tiempo frente a pantallas. Una persona con EM puede necesitar aprender a descansar cuando aparece la fatiga y a regular su ritmo para completar las actividades.
  • Problemas con la movilidad y el equilibrio: La fisioterapia y los dispositivos para caminar, como un bastón, pueden ayudar. El medicamento dalfampridina (Ampyra) también puede ser útil.
  • Temblor: Una persona puede usar dispositivos de asistencia o colocar pesas en sus extremidades para reducir el temblor. Los medicamentos también pueden ayudar a controlar los temblores.
  • Fatiga: Descansar lo suficiente y evitar el calor pueden ayudar. La terapia física y ocupacional puede ayudar a enseñar a las personas formas más cómodas de realizar actividades. Los dispositivos de asistencia, como un scooter de movilidad, pueden ayudar a conservar energía. Los medicamentos o la consejería pueden ayudar a aumentar la energía al mejorar el sueño.
  • Dolor: Los medicamentos para aliviar el dolor, como la gabapentina, pueden ayudar a aliviar el dolor corporal. Los profesionales de la salud también pueden recetar relajantes musculares para aliviar los espasmos dolorosos.
  • Problemas de vejiga e intestinales: Algunos medicamentos y cambios en la dieta pueden ayudar a resolverlos.
  • Depresión: Un profesional de atención médica puede recetar un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS, por sus siglas en inglés) u otros medicamentos antidepresivos.
  • Cambios cognitivos: El donepezilo, un medicamento para el Alzheimer, puede ayudar a algunas personas.

Terapias complementarias y alternativas

Lo siguiente puede ayudar con diferentes aspectos de la EM:

  • tratamiento con calor y masajes para el dolor
  • acupuntura para el dolor y la marcha
  • manejo del estrés para mejorar el estado de ánimo
  • ejercicio para mantener la fuerza y la flexibilidad, reducir la rigidez y mejorar el estado de ánimo
  • una dieta saludable con abundantes frutas frescas, verduras y fibra
  • dejar de fumar o evitar fumar

Cannabis medicinal

Los tratamientos a base de cannabis pueden ayudar a aliviar el dolor, la rigidez muscular y el insomnio. Sin embargo, no hay evidencia suficiente para confirmarlo.

Las personas que consideran este enfoque deben tener en cuenta que existe una diferencia entre el cannabis de la calle y el medicinal. Además, no todas las formas de cannabis son legales en todos los estados.

Una persona debe pedirle consejo a su profesional de la salud antes de usar cannabis, ya que algunas formas pueden tener efectos adversos. Fumar cannabis es poco probable que sea beneficioso, y puede empeorar los síntomas.

Rehabilitación y fisioterapia

La rehabilitación puede ayudar a mejorar o mantener la capacidad de una persona para desempeñarse de manera efectiva en el hogar y en el trabajo.

Los programas generalmente incluyen:

  • Fisioterapia: Esto tiene como objetivo proporcionar las habilidades para mantener y restaurar el máximo movimiento y la máxima capacidad funcional.
  • Terapia ocupacional: El uso terapéutico del trabajo, el autocuidado y el juego puede ayudar a mantener la función mental y física.
  • Terapia del habla y la deglución: Un terapeuta del habla y del lenguaje llevará a cabo un entrenamiento especializado para quienes lo necesiten.
  • Rehabilitación cognitiva: Ayuda a las personas a manejar problemas específicos del pensamiento y la percepción.
  • Rehabilitación vocacional: Ayuda a una persona cuya vida ha cambiado con la EM a elaborar planes de carrera, aprender habilidades laborales y conseguir y mantener un empleo.

Intercambio de plasma

El intercambio de plasma consiste en extraer sangre de una persona, eliminar el plasma, reemplazarlo por plasma nuevo y transfundirlo de nuevo a la persona.

Este proceso elimina los anticuerpos en la sangre que atacan partes del cuerpo de la persona, pero no está claro si puede ayudar a las personas con EM. Los estudios han arrojado resultados mixtos.

El intercambio plasmático generalmente solo es adecuado en casos severos de EM.

Terapia con células madre

Los científicos están investigando el uso de la terapia con células madre para regenerar diversas células del cuerpo y restaurar la función en las personas que la han perdido debido a una afección de salud.

Los investigadores esperan que algún día las técnicas de terapia con células madre puedan revertir el daño causado por la EM y restaurar la función del sistema nervioso.

Aquí hay algunas preguntas frecuentes sobre la EM.

¿Cómo enfrenta alguien la EM?

La EM presenta desafíos psicológicos y emocionales. La Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple sugiere los siguientes consejos para enfrentar la situación:

  • reducir y manejar el estrés, como con meditación o escritura en un diario
  • enfocarse en lo positivo
  • ver los desafíos como oportunidades para la resolución creativa de problemas
  • fomentar y nutrir las relaciones con otros
  • compartir métodos de afrontamiento con los miembros de la familia

¿Puede alguien llevar una vida normal con EM?

La EM puede causar desafíos únicos y complicaciones de salud que pueden requerir modificaciones y ajustes en el estilo de vida.

Esto puede incluir ayudas para caminar y tratamiento continuo, incluidos medicamentos y terapia para manejar los cambios, así como rehabilitación cognitiva o vocacional.

¿Cuál es la esperanza de vida promedio con EM?

La esperanza de vida de una persona con EM es entre 5 y 10 años inferior a la media.

Sin embargo, las perspectivas de cada persona serán diferentes. El profesional de atención médica de una persona puede proporcionarle información más precisa sobre la esperanza de vida de esa persona.

¿Es tratable la EM si las personas la detectan a tiempo?

No existe una cura para la EM. Sin embargo, el tratamiento temprano puede ayudar a desacelerar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas y reducir la severidad de las recaídas.

Es difícil vivir con la EM, pero la enfermedad rara vez resulta fatal. Algunas complicaciones graves, como infecciones de vejiga, infecciones de pecho y dificultad para tragar, podrían poner en riesgo la vida.

Un pronóstico de esclerosis múltiple no siempre se traduce en una parálisis severa. Dos tercios de las personas con EM pueden caminar. Sin embargo, muchas de ellas requerirán asistencia, como un bastón, una silla de ruedas, muletas o un scooter.

La esperanza de vida promedio de una persona con EM es de 5 a 10 años menor que la de una persona promedio.

La EM es una afección de salud potencialmente grave que afecta al sistema nervioso. La progresión de la EM es diferente para cada persona, por lo que es difícil predecir qué sucederá, pero la mayoría de las personas no presentarán discapacidad severa.

En los últimos años, los científicos han logrado avances significativos en el desarrollo de medicamentos y tratamientos para la EM. Los medicamentos más recientes son más seguros y eficaces, y ofrecen una esperanza significativa para desacelerar la progresión de la enfermedad.

A medida que los investigadores aprenden más sobre las características genéticas y los cambios que ocurren con la EM, también existe la esperanza de que puedan predecir con mayor facilidad qué tipo de EM tendrá una persona y establecer el tratamiento más efectivo desde la etapa más temprana posible.

Una persona que recibe el tratamiento adecuado y sigue un estilo de vida saludable puede esperar vivir el mismo número de años que una persona sin EM.

Es importante contar con el apoyo de personas que comprendan lo que implica recibir un diagnóstico de EM y vivir con esta condición.