El asma es una enfermedad crónica de largo plazo que causa inflamación y bloqueo de las vías respiratorias de una persona. Si bien no existe cura, son muchas las medidas que pueden adoptarse para ayudar a las personas a controlar la afección y mejorar su calidad de vida.

El tratamiento se enfoca en que una persona mantenga sus síntomas crónicos bajo control y evite los desencadenantes y que también reciba un alivio rápido durante los brotes severos.

Los médicos llaman ataque de asma al brote de los síntomas del asma, y el tratamiento que prescriben intenta limitar nuevos ataques y reducir la necesidad de usar medicación rápida.

Además, el tratamiento pretende restaurar y mantener la función pulmonar, los niveles de actividad y los patrones de sueño de una persona.

Dado que la enfermedad tiene una variedad de causas y personas de todas las edades pueden tenerla, la mayoría tendrán un plan de acción y un curso de tratamiento diferentes.

En este artículo, exploramos las opciones de control del asma.

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Compartir en Pinterest Sigue un plan de acción para controlar los síntomas del asma de manera eficaz.

La responsabilidad del cuidado del asma recae tanto en el médico como en la persona que padece la afección.

Trabajar con un médico y seguir al pie de la letra el plan de acción sugerido es vital para reducir el impacto del asma.

Evitar los desencadenantes del asma es una de las principales formas de reducir el riesgo de un ataque severo y síntomas crónicos.

Hacer ejercicio es un desencadenante potencial, pero mantener un régimen físico activo es una parte esencial de una vida saludable. Es importante preguntarle al médico sobre los medicamentos que podrían mejorar sus síntomas de asma durante la actividad física.

Plan de acción para el control del asma

Cuando un médico diagnostica asma, tendrá en cuenta las causas. Sin embargo, es necesario adaptar el tratamiento del asma a un estilo de vida existente para mantener los síntomas bajo control.

Un plan de acción para el asma guiará a una persona a través de lo siguiente:

  • tomar el medicamento correctamente
  • evitar los factores desencadenantes
  • medir los niveles de control del asma
  • responder a los ataques o a síntomas que empeoran
  • obtener atención de emergencia si es necesario

El médico personalizará el plan de acción de acuerdo con las necesidades específicas del individuo y le explicará cómo debe participar activamente.

Cuando un niño recibe un plan de acción para el asma, es necesario compartirlo con sus cuidadores, como niñeras y supervisores en guarderías, escuelas y actividades recreativas, así como con familiares y amigos que puedan ocuparse de él o ella.

Asegurarse de que todas las personas involucradas reciban el plan de acción significa que el individuo con asma puede tener la seguridad de que estas personas pondrán en práctica las acciones necesarias. Con esto, disminuye el riesgo de sufrir un ataque grave de asma.

Control del asma

Por lo general, es necesario asistir a las consultas para el control del asma cada 2 a 6 semanas después de recibir un diagnóstico. Sin embargo, usar un espirómetro en casa para monitorear el progreso del tratamiento puede ayudar a controlar la enfermedad entre las visitas al médico.

Un espirómetro es un aparato portátil sencillo que puede ayudar a una persona a mantener el control de su asma al permitirle medir la efectividad del movimiento de aire de sus pulmones.

Este medidor revela un número de “flujo máximo” después de que una persona sopla en el dispositivo. Un médico indicará con cuánta frecuencia debe hacerse la prueba, cómo interpretar los resultados y cómo juzgar la cantidad de medicamento que se debe tomar.

El médico podría solicitar que una persona registre sus lecturas todas las mañanas o use el espirómetro de manera intermitente.

Con este control se pretende encontrar y mantener el número de flujo máximo “mejor personal” mediante el registro de las lecturas durante 2 a 3 semanas después del diagnóstico.

La mejor lectura personal determinará la dosis y el método de administración de los medicamentos. Al comparar las lecturas futuras con la mejor lectura de la persona, un médico puede medir si su tratamiento está funcionando.

El flujo máximo también puede advertir de un ataque de asma inminente antes de que los síntomas sean evidentes.

Señales de un buen control del asma

El tratamiento se está aplicando de manera efectiva si:

  • la tos y la falta de aire ocurren no más de 2 días a la semana
  • se necesita usar medicamentos de alivio rápido menos de 2 días a la semana
  • se mantiene una buena función pulmonar
  • los niveles de actividad permanecen normales
  • los síntomas del asma hacen que una persona se despierte menos de 1 a 2 noches por mes
  • no se requiere tratamiento médico de emergencia
  • se experimenta uno o menos ataques de asma por año que requieren tratamiento con corticosteroides
  • el flujo máximo se mantiene por encima del 80% de la mejor marca personal

Un buen control también significa que las personas deben evitar los desencadenantes del asma y los alérgenos.

Dos tipos de medicamentos son comunes en el tratamiento del asma.

Uno de estos suele proporcionar un alivio inmediato de los ataques y episodios de asma.

El otro tipo apoya el control a largo plazo de la enfermedad, incluyendo la reducción de la inflamación de las vías respiratorias y la prevención de los síntomas del asma.

Medicamentos de alivio rápido

Las formas principales de medicamentos para el asma de alivio rápido son los agonistas beta2, una clase de medicamentos que incluye:

  • metaproterenol
  • epinefrina, disponible en EpiPen y EpiPen Jr., Adrenalin y Epinephrine Mist
  • albuterol, bajo marcas comerciales que incluyen Ventolin HFA, Proventil y Proair
  • levalbuterol, disponible como Xopenex

La mayoría de los medicamentos para el asma están disponibles en forma de polvo o vapor para administración oral con un inhalador. Un inhalador es un dispositivo que “rocía” el medicamento, promoviendo una administración más eficiente y directa a los pulmones.

En ocasiones, los medicamentos para el asma también vienen en píldoras.

Medicamentos de largo plazo para el control del asma

Una persona con asma debe usar estos medicamentos a diario para reducir los brotes y los síntomas continuos.

Los medicamentos más eficaces para el control de largo plazo del asma se conocen como corticosteroides inhalados. Estos proporcionan alivio de la inflamación y reducen la sensibilidad de una persona a los alérgenos y desencadenantes.

Sin embargo, los medicamentos tienen efectos secundarios, como la candidiasis que causa una infección micótica en la boca. Cuando los corticosteroides llegan a la boca o la garganta, aumenta el riesgo de desarrollar candidiasis.

Los fabricantes de dispositivos inhaladores han desarrollado dispositivos espaciadores o cámaras de inhalación para ayudar a prevenir la candidiasis. Enjuagarse la boca después de la inhalación puede tener un efecto protector similar.

Los corticosteroides inhalados también aumentan el riesgo de cataratas y osteoporosis cuando una persona los usa durante mucho tiempo.

Los médicos pueden recetar los siguientes medicamentos de largo plazo para personas con asma:

  • medicamentos antiinflamatorios, incluyendo el cromolín, que se administra con un nebulizador
  • inmunomoduladores, incluyendo omalizumab, que un médico administrará una o dos veces al mes mediante inyección para ayudar a reducir las reacciones a los desencadenantes del asma, como el polen y los ácaros del polvo
  • beta2-agonistas de acción prolongada inhalados, que abren las vías respiratorias, y pueden incluirse junto con los corticosteroides en el plan de medicación de una persona con asma
  • modificadores de leucotrienos para bloquear la reacción inflamatoria en las vías respiratorias
  • teofilina, un medicamento oral que abre las vías respiratorias

Los inhaladores de alivio rápido pueden usarse durante no más de 2 días a la semana. La mayoría de las personas llevan consigo el inhalador de alivio rápido en todo momento y administran el medicamento cuando notan los síntomas por primera vez.

Por lo general, los medicamentos de alivio rápido no reducen la inflamación, por lo que una persona debe evitar usarlos para el control prolongado de su afección.

Tratamientos complementarios

Si bien los investigadores han explorado remedios no médicos para los síntomas del asma, actualmente no hay ninguna investigación disponible que confirme la efectividad de cualquier otro tratamiento que no sea el convencional para controlar el asma.

Los tratamientos no médicos, aún sin confirmar, incluyen acupuntura, ejercicios de respiración y medicamentos placebo.

Además, las técnicas y los suplementos complementarios pueden interactuar con los medicamentos convencionales con efectos potencialmente dañinos. No son un sustituto del tratamiento del asma convencional supervisado por un médico.

emergency line
Compartir en Pinterest Una persona podría requerir atención de emergencia por un ataque de asma grave.

Las personas deben buscar atención médica urgente si sus medicamentos no reducen los efectos de un ataque de asma o si su lectura del espirómetro es menos de la mitad de su mejor lectura personal.

Deben llamar a los servicios de emergencia o buscar tratamiento en una sala de emergencias por síntomas como quedarse sin aliento que hace que caminar se vuelva extremadamente difícil o imposible, o si los labios o las uñas comienzan a ponerse azules. Estas señales muestran que la persona no está recibiendo suficiente oxígeno.

Un hospital proporcionará oxígeno directo para llevar el suministro de oxígeno de la persona a un nivel seguro y aumentará temporalmente la dosis de medicamentos.

El personal de emergencia probablemente administrará una combinación de lo siguiente:

  • una inyección o inhalación de beta2-agonistas de acción corta o broncodilatadores para reabrir las vías respiratorias
  • esteroides orales o intravenosos para reducir la inflamación
  • anticolinérgicos, los cuales bloquean el neurotransmisor que restringe la respiración
  • anestésicos inhalados para reducir el dolor y la incomodidad
  • ketamina, un alucinógeno anestésico que puede relajar las vías respiratorias y puede ayudar solo en casos graves
  • sulfato de magnesio intravenoso (IV)

El médico también puede insertar un tubo de respiración en la garganta y proporcionar ventilación asistida por máquina si cree que la respiración de una persona podría detenerse, lo que se conoce como paro respiratorio.

Algunas personas con asma tienen requisitos específicos para reducir el riesgo de complicaciones y controlar las afecciones subyacentes.

Niños pequeños

Si bien los medicamentos de alivio rápido pueden aliviar las sibilancias en los niños pequeños, un médico podría recetar medicamentos de control prolongado para tratar a los bebés y niños pequeños, si hay probabilidades de que los síntomas continúen después de los 6 años de edad.

El médico a menudo intentará dar tratamiento del asma durante 4 a 6 semanas a niños de menor edad y lo detendrá si no se produce una mejora sustancial de los síntomas.

Los corticosteroides inhalados tienen el efecto secundario de desaceleración del crecimiento, pero el efecto es generalmente pequeño y solo es aparente durante los primeros meses de tratamiento.

Adultos mayores

La atención del asma para los adultos mayores puede requerir ajustes para evitar interacciones entre los medicamentos para el asma y cualquier régimen de medicamentos existente.

Varios medicamentos pueden prevenir la función eficaz de los medicamentos para el asma, que incluyen:

  • beta bloqueadores
  • aspirina
  • analgésicos
  • medicamentos antiinflamatorios

Los adultos mayores también pueden experimentar dificultades para contener la respiración durante 10 segundos después de inhalar un medicamento. Sin embargo, es posible colocar un dispositivo espaciador en el inhalador para evitar estas dificultades.

El mayor riesgo de osteoporosis, a lo que pueden contribuir los corticosteroides inhalados, puede ser más pronunciado en adultos mayores con huesos débiles. Los suplementos de calcio y vitamina D pueden ayudar a favorecer la fortaleza ósea.

Mujeres embarazadas

Es fundamental que las mujeres controlen los síntomas del asma durante el embarazo para que el feto en desarrollo reciba suficiente oxígeno.

El asma en una mujer embarazada aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer, menor crecimiento y mortalidad del feto.

Los riesgos de un ataque de asma durante el embarazo superan los riesgos de tomar medicamentos para el asma.

El tratamiento del asma se centra en el control a largo plazo de la inflamación de las vías respiratorias y el alivio rápido cuando alguien experimenta un ataque de asma.

Muchas personas usan un inhalador o un nebulizador para dispersar los medicamentos para el asma directamente en los pulmones en forma de vapor. Para un alivio rápido, las personas usan medicamentos beta2-agonistas de acción corta, como epinefrina y albuterol.

En el tratamiento a largo plazo se utilizan medicamentos antiinflamatorios, modificadores de leucotrienos e inmunomoduladores, entre otros medicamentos, para reducir la inflamación de las vías respiratorias y el riesgo de ataques debido a respuestas inmunes.

Las personas deben buscar urgentemente tratamiento de emergencia si, debido a un ataque de asma pierden la capacidad para caminar o hablar, o si sus extremidades y labios comienzan a ponerse azules. Un equipo de emergencia combinará varios medicamentos intensivos para administrar el tratamiento y hacer que la respiración vuelva a un ritmo normal.

Los niños pequeños y los adultos mayores con la afección a menudo necesitan un tratamiento especializado, y las mujeres embarazadas deben buscar tratamiento si tienen asma para reducir el riesgo de complicaciones del feto.

Una persona puede vivir una vida plena y activa si controla correctamente los síntomas del asma.

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